La Casa de las Artesanías apoya el desarrollo y la producción de los artistas chiapanecos; también tiene un museo y cerca de 50,000 piezas a la venta

 

Ciudad de México.- Desde sus inicios en 1982, el Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas ha sido una plataforma para promover el trabajo de los artesanos del estado y preservar su legado artístico e histórico. Actualmente, en la tienda matriz del Instituto, en Tuxtla Gutiérrez, se comercializan cerca de 50,000 piezas, pero cuenta con otro punto de venta en el Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo, dos más en Palenque, uno en San Cristóbal de las Casas y otro en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, además de una tienda en línea.

 

Para los directores del Instituto, el objetivo no es solo vender una artesanía, sino impulsar la labor de los artesanos como patrimonio cultural del Estado de Chiapas, por eso realizan concursos y ofrecen capacitación.

 

Asimismo, la Casa de las Artesanías logró “beneficiar a 180 artesanos en octubre, con un apoyo de 4,000 pesos para cada uno, es decir, 720,000 pesos en total, para la compra de materias primas”, dice Reynol Pimentel Medina, director de Capacitación y Fomento Artesanal del organismo.

 

Para lograr el vínculo con los artistas chiapanecos, el Instituto cuenta con “un padrón artesanal, en el que tenemos a más de 25,700 artesanos registrados. Una vez que los registramos en el padrón, generamos el vínculo con el área de acopio, para poder vender sus piezas”, dice Pimentel Medina.

 

Así, en la Casa de las Artesanías, los turistas pueden encontrar desde textilería étnica hasta juguetes, alfarería y laca chiapaneca. Sin embargo, como mencionamos, la labor de la institución va más allá del comercio de artesanías. Aquí algunas de sus funciones más importantes:

 

Museos

 

Desde el año pasado, el Instituto también cuenta con el Museo de las Artesanías de Chiapas (Musart) donde se exhiben 500 piezas, de acuerdo con su director, Daniel Garduño.

 

El Musart cuenta con una exposición permanente que consta de seis salas, en la que se muestra al público el proceso de creación ideológica y material de las artesanías, es decir, lo que está detrás de toda pieza artesanal: el trabajo creativo de los artesanos, la historia y cosmovisión de un pueblo, se lee en la página del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez.

 

Asimismo, el museo cuenta con una sala de exposiciones temporales, en la que se exhiben las piezas ganadoras de los concursos de artesanías estatales y de los diferentes estados de la República.

 

Garduño dice que el propósito del Musart es “comprender al objeto más allá de su valor estético, su contenido, historia y mitología”. La Casa de las Artesanías busca recuperar esta función social y cultural, luego de que un incendio en junio de 2002 provocó la pérdida de un acervo de 14,600 piezas, que fueron adquiridas entre 1982 y 2001 y se exhibían en el entonces Museo Etnográfico, así como una fonoteca con recursos videográficos y audios.

 

El Dato

 

- 25,700 artesanos están registrados en el padrón de la Casa de las Artesanías

 

Concursos

 

Cada año, el Instituto celebra al menos tres competencias: el Concurso Estatal de Juguetería Popular, el del Ámbar y el Concurso Fray Bartolomé de las Casas, dice Azucena Arreola, directora de Eventos Especiales, Ferias y Exposiciones. En este último participaron 322 artesanos con 370 piezas, para una bolsa de premios de 591,000 pesos que se entregarán el próximo 5 de diciembre.

 

Asimismo, se otorgará el Premio Fray Bartolomé de las Casas al artesano con una trayectoria destacada y con una contribución importante al estado de Chiapas y al país.

 

Un ejemplo de que los artesanos de Chiapas también destacan a nivel nacional, fue la edición 44 del Gran Premio Nacional de Arte Popular 2019, donde participaron 1,207 piezas de 24 estados. Chiapas se llevó ocho premios en las categorías de juguetería, fibras vegetales; bordados en lana y algodón; textil bordado; orfebrería; maque y laca; talla en madera y trajes tradicionales.

 

Investigación

 

Una de las metas que tiene la Casa de las Artesanías el próximo año es impulsar proyectos de investigación “para llegar a más personas, pero con calidad”, dice Garduño.

 

En este sentido, el organismo insiste en la necesidad de conocer más acerca de la historia y el comportamiento comercial de las artesanías, las cuales “no pueden ser tomadas como mercancías, porque son productos culturales. Entre más información tengamos acerca de ellas, podemos darles un mejor trato”, añade el director del Musart.

 

Así, el Instituto seguirá preservando el legado cultural de Chiapas y el bienestar de los artesanos, como lo ha hecho desde sus inicios en 1982.