Estrujar bebés lindos es una reacción psicológica del ser humano. Pero recientemente se han encontrado evidencias de una posible raíz neurológica de este fenómeno

 

Estados Unidos.- ¿Por qué cuando vemos un bebé se nos van las manos a sus cachetes?

 

Se trata de un fenómeno psicológico que expertos de la Universidad de Yale denominaron “cariño agresivo” (cute agression).

 

Recientemente ha habido un avance en la ciencia de las agresiones a niños y animales adorables.

 

Un estudio de la Universidad de Riverside, California, ha encontrado evidencia de la raíz neurológica de este fenómeno, según reporta el portal Big Think.

 

La profesora Katherine Stavropoulos analizó la respuesta de 54 participantes a imágenes de bebés y animales lindos y no tan lindos, mediante electrodos.

 

La académica observó que cuando vemos estas criaturas, nuestro celebro experimenta tanta gratificación que nos abrumamos. Para compensar, recurrimos a una emoción opuesta, la de apachurrar al gatito y bebito de turno, para regresar a nuestro equilibrio.

 

“Nuestro estudio parece destacar la idea de que el cariño agresivo es la forma en la que el celebro nos calma, mediante la manipulación del sentimiento de estar abrumado”, afirma Stavropoulos.

 

Si quieres comprobar si puedes resistirte a tus impulsos neurológicos, aquí te dejamos algunas imágenes.