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La costurera de 84 años hace cubrebocas entre 8 y 9 horas al día para ayudar a los hospitales

España.- España es uno de los países más afectados por el Covid-19. Desde el 14 de marzo, el gobierno español decretó aislamiento para toda la población. Sin embargo, Pedro Sánchez ha anunciado que pedirá 15 días más de estado de alarma. Muchos ciudadanos han utilizado este tiempo para realizar diferentes actividades, pero una abuelita enterneció al mundo al coser 50 mascarillas para los hospitales que sufren escasez de esos productos.  Margarita se despertó un día de esta semana y se asustó. "Mamá, ya no se puede salir.

Estamos confinados en casa por el estado de alarma. Por el coronavirus", le dijo su hija Ina, que vive con ella. Ina es uno de los siete hijos que parió Margarita Gil Baro, ya anciana, nacida un 4 de diciembre de 1935 en Jerez de la Frontera (Cádiz), España. Margarita tiene 84 años.

Ha visto y ve las noticias, y está al tanto de la labor titánica que se está llevando a cabo en los hospitales de toda España. Sabe que ella misma pertenece al grupo de riesgo. Y sobre todo es consciente de que hay gente que se debate entre la vida y la muerte, y que hay gente que está muriendo por un enemigo que no se ve. Y sabe que hacen falta mascarillas. Muchas.

 Por eso, desde este viernes, y con los cuatro metros de tela blanca forrada de algodón que tenía en casa, está cosiendo mascarillas para donarlas a los sanitarios que las necesitan. Este sábado de una tacada fabricó 50. Blancas. Simétricas, cosidas a máquina con sus cuatro tiras incluidas para atarlas. Perfectas, pero por lo que simbolizan y por la historia que Margarita, sin saberlo, ha cosido a cada una de ellas.

Domingo informa que dio positivo a coronavirus Con diez años empezó a trabajar de costurera y luego se casó. A lo que aportaba el estanco de Antonio, su marido —fallecido hace ya quince años— ella también contribuyó para sacar adelante a sus siete hijos. Aportaba lo que eran capaces de crear sus dos manos, su vista y su pie derecho frente a una vieja máquina de coser Sigma en su casa de Arcos de la Frontera.

Antaño cosió para varios diseñadores de renombre, y llegó a ser una de las primorosas costureras que cosía la ropita de bebé para El Corte Inglés. También fue capaz de confeccionar preciosos vestidos de novia y trajes de comunión. Una de las mejores costureras del pueblo, si no la mejor. A Margarita le encantaba el teatro. Ver, e interpretar también. Fue actriz con una compañía amateur y llegó a protagonizar Cinco Horas con Mario de Delibes, y también La Casa de Bernarda Alba de Lorca.

 Fue la primera mujer rey mago de su pueblo y también la primera mujer que presidió la Asociación de Adultos de la localidad gaditana. Una mujer moderna. "Hace muchos años ya", explica su hijo Domingo. Margarita también fue capaz de sacarse el título de Enseñanza Secundaria Obligatoria, ese que no pudo sacarse hace setenta años por coger una aguja que nunca soltó. Lo obtuvo con 73 años.