3,018 mujeres que son parte de una investigación, detención o proceso penal en el país. Todas asociadas a delitos contra la salud (drogas) y, la mayoría, por delitos menores

 

Ciudad de México.- María tuvo un percance en su auto en carretera y aceptó la ayuda de un extraño que ofreció llevarla. En el camino, fueron detenidos por la policía federal , que encontró marihuana en el vehículo. Los oficiales golpearon y violaron a María, quien hoy padece sordera en segundo grado por las agresiones, lleva más de cuatro años en prisión preventiva por un proceso penal donde la única acusación es transportar marihuana, un delito que no cometió.

 

La historia de María es similar a la de otras 3,018 mujeres que son parte de una investigación, detención o proceso penal en el país. Todas asociadas a delitos contra la salud (drogas) y, la mayoría, por delitos menores.

 

Entre 2016 y 2018 creció 103% el número de mujeres presas por delitos contra la salud.

 

El Grupo de Trabajo sobre Mujeres, Políticas de Drogas y Encarcelamiento reúne a oficiales latinoamericanos y expertos en derechos humanos que buscan disminuir el número de mujeres en prisión por delitos de bajo nivel relacionados con drogas, pues afirman que muchas mujeres se involucran en el mercado ilícito para sostener a sus familias.

 

“Su detención aumenta su vulnerabilidad y a de sus dependientes, pues hoy no hay un programa de reinserción para estas mujeres, vamos ni siquiera cuentan con una defensa de oficio, son víctimas invisibles”, dice Ana Pecova, directora ejecutiva de Equis Justicia para las Mujeres AC.

 

En conjunto con el Senado de la República, la Red por la Justicia, y la Asociación Casas de las Muñecas Tiresias, Equis Justicia para las Mujeres AC presentó la campaña #LiberarlasEsJusticia: El Contexto es la Única Diferencia, que busca mecanismos legales para la liberación de las mujeres que han sido víctimas de la política de combate a las drogas.