En una sociedad como la de Latinoamérica en la que la mujer ha vivido encuadrada en el hogar y la sumisión, la libertad es una condición altamente deseable

Ciudad de México.- Los países de Latinoamérica se encuentran hoy en un momento complejo como resultado de crisis económicas sostenidas, desigualdad social, así como de levantamientos sociales en varios países.

Frente a este panorama, las personas viven en un clima de incertidumbre en el que buscan referentes que les den seguridad y certeza ya que a las personas no nos gusta cambiar, y todas las situaciones antes mencionadas implican posibles cambios en el estilo de vida.

Es en estos momentos de incertidumbre cuando las marcas tienen la oportunidad de cobrar mayor relevancia al mostrar cercanía a los individuos de la sociedad en la que viven. Las marcas que muestran empatía y crean significado para los individuos, son marcas que crecen en consideración. De acuerdo con el estudio de BrandZ realizado por Kantar, (BrandZ™ es el ranking con la valoración detrás de las 100 marcas globales más valiosas), al comparar las marcas que crecen en valor frente a las marcas que se mantienen estables o pierden valor son mejores creando significado.

Al respecto existen varias situaciones en Latinoamérica que las marcas pueden aprovechar para crecer creando significado, siempre y cuando las estrategias se implementen de manera correcta. En este caso nos enfocaremos en Equidad de género,

Cuando hablamos de equidad de género, generalmente pensamos en empoderamiento femenino y en el rol tradicional como contraste, siendo que la oportunidad de generar contenido al respecto está en la expresión de libertad femenina para decidir la forma en la que se prefiere ser mujer.

Es importante mencionar que no existe un continuo entre la mujer tradicional y la mujer moderna, lo que existe es un punto de partida de mujer latinoamericana tradicional que se descompone en múltiples formas de vivir actualmente la feminidad, y el punto común en el que coinciden las mujeres es en buscar liberarse de juicios y críticas al elegir ser ama de casa tradicional, salir del hogar por una carrera profesional, tener 4 hijos o no tener hijos.

En una sociedad como la de Latinoamérica en la que la mujer ha vivido encuadrada en el hogar y la sumisión, la libertad es una condición altamente deseable.  Las marcas que exploren y expresen el valor que requieren las mujeres para decidir un camino propio y muestren la posibilidad de libertad en la elección, son marcas que resonarán en el colectivo femenino.

Por otra parte, la equidad de género también incluye a los hombres, quienes se han visto históricamente estereotipados en la publicidad como blindados hacia el amor o ausentes en la crianza de los hijos y las labores del hogar.

Algunas marcas están comenzando a eliminar estos estereotipos y proyectar nuevos valores de masculinidad que se empiezan a expresar en los países latinoamericanos en los que los hombres comienzan a buscar ser parte activa de la unidad familiar y no ser vistos únicamente como proveedores alejados del cotidiano.

Sin embargo, en este esfuerzo se han definido nuevos estereotipos masculinos en los que, por ejemplo, se presenta a los padres como torpes en las tareas de crianza o del hogar. Las marcas que presenten al masculino como natural y asertivo en ámbitos de la vida cotidiana, que reflejen los nuevos valores sociales que se están confirmando, también tendrán mayor significado entre hombres y mujeres.