Esta investigación puede ser el primer paso para futuros tratamientos de adicción, ya que parece que ha localizado cómo actúa nuestro cerebro.

Estados Unidos.- Ciientíficos del Scripps Research Institute han descubierto un proceso molecular en las células cerebrales que puede ser un factor determinante en la adicción a las drogas, y, por lo tanto, puede convertirse en un objetivo para futuros tratamientos de adicción.

Los investigadores, según nos revela Medical Xpress, utilizaron una técnica de imagen avanzada para visualizar la actividad de las células cerebrales durante la exposición a un opioide en una parte del cerebro que es de gran importancia dentro de las adicciones.

Descubrieron que los cambios clave de las células cerebrales que ocurren con la adicción y ayudan a sostener el comportamiento de la adicción están acompañados, y seguramente impulsados, por cambios particulares en un sistema de señalización que involucra una molécula mensajera, llamada AMP cíclico (cAMP).

Adiós al "mono"
"Nuestros hallazgos sugieren la posibilidad, que ahora queremos probar, de que una intervención para revertir estos cambios en esa molécula podría reducir los síntomas de la adicción, como deseo de tomar drogas y el síndrome de abstinencia", ha indicado el autor principal del estudio, Kirill Martemyanov, profesor y copresidente del Departamento de Neurociencia de Scripps Research Institute.

El próximo objetivo es probar la investigación en animales y, posteriormente, en humanos

La molécula cAMP funciona como un mensajero interno entre las neuronas, llevando señales de receptores incrustados en la membrana externa de la célula al funcionamiento interno de la célula. Hasta ahora, esta área de la neurobiología ha sido relativamente poco estudiada por los científicos.

Los investigadores nunca han encontrado una cura o un buen tratamiento para la adicción a las drogas. Esto se debe, principalmente, a que han carecido de técnicas para estudiar los mecanismos moleculares profundos en el cerebro que subyacen al proceso de adicción.

En el nuevo estudio, los científicos utilizaron su sistema de sensores para rastrear los niveles de cAMP en las neuronas que componen una estructura cerebral llamada núcleo accumbens, un componente central del sistema de recompensa y motivación del cerebro, que es esencialmente trastornado por la adicción.

Los opioides causan una gran oleada de dopamina en el núcleo accumbens. Cuando esto sucede repetidamente, el proceso de recompensa y motivación se altera, y esta alteración explica en gran medida las características conductuales de la adicción, como la necesidad de dosis cada vez más altas, el "mono" y el síndrome de abstinencia.

Actuando sobre neuronas D1 y D2
Los científicos comprobaron que las inyecciones de morfina, y la consiguiente inundación de dopamina en el núcleo accumbens, condujo a cambios distintos en la señalización de cAMP en las neuronas D1 y D2, que son parte del núcleo accumbens. Una dosis inicial de morfina hizo que las neuronas D1, cuya actividad se asocia con experiencias positivas y gratificantes, fueran más sensibles a la dopamina, en comparación con las neuronas D2, que se cree que inhiben la señal de recompensa.

Los investigadores nunca han encontrado una cura o un buen tratamiento para la adicción a las drogas

Por el contrario, se comprobó que que con exposiciones diarias repetidas de morfina, simulando el consumo crónico de drogas, el equilibrio en la actividad de los dos tipos de neuronas se desplazó fuertemente en favor de la neuronas Inhibidoras D2, lo que sería responsable de la necesidad de mayor consumo de dogas y el síndrome de abstinencia que se desarrolla a medida que avanza la adicción.

El objetivo ahora de Martemyanov y su equipo es comprobar si cambiando la actuación de cAMP es posible eliminar o reducir los signos conductuales de adicción en modelos animales para, posteriormente, iniciar la investigación en humanos.