Abandonar el hábito del tabaquismo no es una tarea fácil. A menudo, quienes lo intentan deben enfrentarse a episodios de ansiedad

Se sabe que el consumo de cigarrillos es nocivo para la salud; representa la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en los países occidentales. Sin embargo, calmar la ansiedad de fumar no es fácil para la mayoría de fumadores, ya que requiere motivación, dedicación y tolerancia.

De hecho, un gran número de consumidores de tabaco creen que nunca lograrán dejar de fumar. Suelen afirmar que no poseen la suficiente fuerza de voluntad, o bien, comentan que lo han intentado en varias ocasiones pero han fracasado. ¿Cómo afrontar esta situación?

Lo cierto de todo es que hay varias estrategias para abandonar este hábito antes que comprometa la salud. Además, nunca es un mal momento para tomar la iniciativa. Para ayudarte en este proceso, a continuación te compartimos algunos consejos que te permiten reducir la ansiedad por fumar. ¡Toma nota!

  1. Evita el contacto con personas que fuman

Uno de los primeros pasos para calmar la ansiedad de fumar es evitar exponerse a los entornos donde hay más fumadores. El hecho de ver fumar a otras personas puede ser suficiente para despertar el deseo de hacerlo. Por eso, si estás en plan de abandonar el tabaco, lo mejor es evitarlo tanto como puedas.

Al respecto, puedes hablar con tus amigos para comentarles que estás intentando dejar el cigarrillo. Esto con el objetivo de evitar que fumen en tu presencia. Además, en la medida posible, puedes pasar más tiempo con aquellas personas que no tienen este hábito. Sin duda, se convertirán en un apoyo para mantener tu decisión.

  1. Cuando te provoque fumar, cambia tus pensamientos

No te dejes vencer por tus pensamientos negativos, reconoce que es la adicción la que intenta convencerte, y recuerda que tu voluntad puede más que un cigarrillo. Estos momentos suelen ser molestos e intensos, pero las ganas de fumar no duran para siempre; al contrario, desaparecen pronto.

De acuerdo con la «Guía para Dejar de Fumar », ante esto vale la pena respirar profundo y pensar:

¿Qué va a pasar si no fumo en este momento? No me voy a morir, ni me va a pasar nada malo. Este deseo es incómodo, pero irá disminuyendo.

  1. Evita las bebidas con las que sueles acompañar el tabaco

El consumo de cigarros suele acompañarse con el café y las bebidas alcohólicas. De esta manera, el cerebro establece una asociación entre ambos productos. Por lo tanto, en presencia de uno, surge el deseo de consumir el otro. En su lugar, bebe mucha agua o jugos naturales.