Se producía una sobreexpresión del receptor de dopamina D2 en las interneuronas colinérgicas del núcleo accumbens

Los receptores de dopamina D2 en las interneuronas colinérgicas juegan un papel crucial en nuestro cerebro en la adicción a la cocaína, según señalan científicos coreanos y estadounidenses en una investigación.

La adicción a las drogas es un trastorno mental, por el que una persona busca y usa obsesivamente drogas o narcóticos a pesar de los efectos dañinos hacia el organismo. Este tipo de adicción puede provocar conflictos interpersonales y problemas de salud física, aparte de que conlleva elevados costes sociales.

Una vez consumidas, drogas como el cannabis y la cocaína aumentan la concentración de dopamina, la llamada hormona del placer, en el sistema de recompensa del cerebro y activan los receptores de dopamina, lo que a su vez provoca un intenso deseo de consumir más drogas. Sin embargo, hay diferencias individuales: algunas personas son más vulnerables a la adicción cuando se exponen a una dosis similar de droga. Sin embargo, el mecanismo neurobiológico subyacente a ese fenómeno sigue siendo difícil de comprender.

 

Menor nivel de activación celular

Los investigadores usaron ratones de laboratorio y técnicas electrofisiológicas y optogénicas para intentar obtener más pistas sobre este mecanismo neurobiológico. Así, identificaron que se producía una sobreexpresión del receptor de dopamina D2 en las interneuronas colinérgicas (célula nerviosa que libera el neurotransmisor acetilcolina) del núcleo accumbens (parte del sistema límbico del cerebro que juega un papel clave en el procesamiento de los estímulos de recompensa y refuerzo) de ratones susceptibles a la adicción.

Los ratones que eran más susceptibles a la adicción mostraron un aumento en el nivel de expresión del receptor de dopamina D2 y una reducción en el nivel de activación celular, lo cual es causado por los receptores de dopamina D2 expresados excesivamente en las interneuronas colinérgicas, ya que la activación del receptor reduce la actividad de las mismas.

"Al explorar, a nivel de todo el genoma, las expresiones genéticas dentro de las interneuronas colinérgicas que ocurren en diferentes entidades individuales, hemos sido pioneros en una nueva área en la investigación de la adicción", explican los investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang y del Korea Brain Research Institute, ambos en Corea de Sur, en declaraciones citadas por Neuroscience News. "Como parte de la investigación de seguimiento, seguiremos estudiando un mecanismo molecular detallado que subyace a la forma en que los animales adictos muestran expresiones elevadas del receptor de dopamina D2. Buscar un fármaco que pueda controlar tal susceptibilidad regulando la actividad de los receptores del neurotransmisor acetilcolina podría ser otro plan futuro factible".