Señaló que en la actualidad la adicción más recurrente es el alcohol seguido por la marihuana, el cristal y la comida

 

Además de tener conductas peligrosas los adictos a drogas como la cocaína y la metanfetamina no tienen una moderación de lo que consumen ni de sus actos, lo que los hace estar constantemente fugado de la realidad y mantener en riesgo a las personas que están a su alrededor, informó el psicólogo clínico Erick Arturo Escandón Pérez.

 

En la actualidad la adicción más recurrente entre la ciudadanía es el alcoholismo principalmente en los jóvenes de entre 15 y 30 años de edad, seguido por la marihuana, el cristal y la comida consideró el especialista.

 

Agregó que entre las principales características de un adicto en general destacan el tener una personalidad narcisista, la falta de empatía, la necesidad de tener la razón y el no ser moderados, situaciones que causan problemas familiares y conflictos laborales y con la sociedad, sin embargo, estas dependerán del tipo de sustancia o acto al que la persona tenga apego.

 

Factores para desarrollar una adicción

 

De acuerdo con el especialista existen factores de riesgo para desarrollar una adicción, tales como la genética, el entorno de la vida de la persona, es decir, su núcleo amistoso, laboral, entre otros.

 

Pese a que se creería que la ansiedad y la depresión influyen en la generación de una adicción, el fundador de Enlace Emocional SC, destacó que no siempre es así.

 

“Hay que tener una ansiedad y depresión orgánica, es decir, ser un paciente psiquiátrico, para que una adicción se pueda desarrollar. En personas muy depresivas lo que sucede es que se refugian en el alcohol o alguna droga ante una mínima situación y al tener un consumo recurrente terminan generando una adicción”, sostuvo Escandón Pérez.

 

Trastornos de los adictos

 

Los adictos pueden desarrollar múltiples trastornos de la personalidad sin embargo el más común es el denominado trastorno narcisista de la personalidad, el cual puede ser detectado en una persona cuando busca ser el centro de atención.

 

A este le sigue el trastorno límite de la personalidad, en el cual hay una notable impulsividad que orilla a quien lo padece a abusar de la sustancia que consume.

 

“Esos dos son el golpe estándar de un adicción, pero hay que ver qué tipo de paciente tenemos, sus rasgos en general, para ver cuál es el que tiene y eso es a través de un profundo análisis sobre sus acciones, su vida cotidiana y su comportamiento, entre otros”.

 

Las adicciones, ¿se curan?

 

La respuesta es no, según lo informado por el psicólogo clínico de la Máxima Casa de Estudios mexiquense.

 

“Las adicciones sólo se pueden prevenir para que una persona no desarrolle alguna, o bien, se pueden controlar una vez que alguien ya es adicto a una droga, a la comida, al sexo u otros, pero jamás podrá ser curada. Pero hay que tener en cuenta que puede ser controlada únicamente teniendo al paciente sujeto a un tratamiento psiquiátrico, aunque depende de cada caso, según el nivel de riesgo que represente”, concluyó el psicólogo clínico.