Este equipo de investigadores empezó a probar su teoría agregando niveles de taninos que fueron desde el 0.1 hasta el 0.6 a la dieta de los borregos, y encontrando, tras una serie de experimentos, la dosis exacta para la ganancia de peso esperada en ellos.

Culiacán, Sin.- Investigadores del Colegio de Ciencias Agropecuarias integrado por las Facultades de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), Agronomía Culiacán, Agricultura del Valle del Fuerte, Agricultura del Valle del Carrizo y la Facultad de Ciencias del Mar (FACIMAR) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), obtuvieron la patente de Taninos condensados agregados a la dieta de ovinos del estudio que desarrollaron con el mismo nombre.

Para dar a conocer la noticia, el doctor en nutrición animal, Rubén Barajas Cruz, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, habló de la investigación que por cinco años consecutivos desarrolló junto a un cuerpo docente conformado por el doctor Javier Alonso Romo Rubio, Manuel Romo y el estudiante de posgrado, Elmer Bonilla.

“Lo que encontramos en este trabajo fue la dosis apropiada de taninos condensados que permitieran mejorar la productividad de los ovinos en engorda”, dijo.

El trabajo, añadió, estuvo orientado al aumento en la producción de carne de consumo humano ya que se estima que, para el año 2050, la demanda costo-producción aumente el doble a nivel mundial.

“La idea de buscar productos naturales es porque la producción de carne es un imperativo, la producción de alimentos en general lo es, pero la carne es una parte de lo mismo por la calidad de proteína que significa ya que la proteína que se obtiene de la carne y de la leche no puede ser sustituida por vegetales”, explicó.

En ese sentido, este equipo de investigadores empezó a probar su teoría agregando niveles de taninos que fueron desde el 0.1 hasta el 0.6 a la dieta de los borregos, y encontrando, tras una serie de experimentos, la dosis exacta para la ganancia de peso esperada en ellos.

“Lo que encontramos fue que el punto óptimo fue una concentración de 0.23 por ciento, es decir, una cantidad muy pequeña y es donde lograban mejorar la respuesta de ganancia de peso, y que por cada kilo que comía un animal produjera mayor cantidad de carne”, dio a conocer.

Después de dicho resultado, señaló Barajas Cruz, surgieron otras hipótesis que hasta el momento siguen estudiando.

“La otra parte que hay indicios parciales es en aumentar la vida de anaquel […]; nosotros tenemos unos experimentos donde ya aumentamos el tiempo en que resiste a la oxidación de las grasas, y hay otro experimento en Brasil que ya encontraron más o menos lo mismo, entonces en esa ruta, el uso de estas sustancias nos puede ayudar también a que la carne dure más sin echarse a perder, eso sí ya lo tenemos ligeramente avanzado”, contó.

Con esta patente e investigación desarrolladas, la Universidad Autónoma de Sinaloa, en palabras del investigador, propone una solución al problema de la alimentación del planeta “porque esto es para todo el mundo no solamente para Sinaloa o para México”.

Finalmente, el especialista reconoce que el reto es grande y que se seguirá buscando el camino que conduzca a la mejora de este proyecto.

“El alimento hay que producirlo, si no como humanidad no tenemos futuro”, concluyó.