Las mascotas, no importa si son perritos o gatitos o lo que sea, se sienten y son un miembro más de la familia.

 

Necesitan amor, tiempo, cuidados y presupuesto.

 

Por eso no es descabellado pensar que en algún momento será necesario contemplar tiempo de nuestros días para cuidar de ellos en caso de que se enfermen.

 

Pero, ¿qué tan bien lo toman los jefes?

 

En muchos empleos, si no vas a la oficina, no recibes pago ese día; otros trabajos permiten trabajar de forma remota; y en otros, el ritmo diario simplemente hace casi imposible que te ausentes.

 

También depende mucho de los empleadores, hay unos más comprensivos y empáticos que otros.

 

En conclusión, pedir permiso para cuidar de tu mascota cuando está enferma es un volado.

 

Pero, ¿y entonces? ¿Qué se hace en esos casos?

 

Las leyes laborales no contemplan ese tipo de incapacidad laboral ni permisos de trabajo. Sin embargo, las cosas están cambiando.

 

En días recientes han surgido noticias sobre permisos laborales para atender mascotas enfermas y un presedente sentado en tribunales.

 

Es la historia de Anna, una mujer italiana que vive sola, y ha conseguido dos días de permiso laboral pagado para cuidar a su perra enferma.

 

Un juez decidió que el centro universitario de la Sapienza debía otorgar a su empleada, de 53 años, dos jornadas pagadas porque de lo contrario, y según el argumento de los abogados, Anna incurriría en un delito de abandono o grave maltrato, algo que se castiga con una pena de prisión de un año y una multa de hasta 10.000 euros.

 

La realidad es que se trata de una información de 2017, que reportó el diario El País.

 

La sentencia fue un paso significativo para el reconocimiento de los animales como miembros de la familia.

 

Aún hay un largo camino por recorrer, en especial cuando ni siquiera estamos sensibilizados en el cuidado de otros humanos.

 

Los tiempos de incapacidad para las madres y padres que recién tienen hijos son de los más breves en todo el mundo. Y ni hablar de permisos en caso de enfermad.

 

Pero en el mundo se están moviendo las cosas, y es algo.