El Concejo de la Ciudad de Los Ángeles aprobó este martes una ley a favor de la prohibición de la venta de pieles de animal, lo que convertiría a L. A. en la ciudad más grande de Estados Unidos en tener tal prohibición.

 

El decreto recién aprobado no entraría en efecto sino hasta el 2021.

 

La ley a favor de los derechos animales prohibirá la venta, manufactura o el intercambio de pieles animales, así como pieles de vestimenta, y accesorios como bolsas, llaveros dentro de la ciudad de Los Ángeles.

 

Como era de esperarse, los activistas a favor de la protección de animales celebraron la medida del ayuntamiento citadino, recordando que los “animales no son telas, sino seres sensibles que sufren terriblemente” y los “tenemos que añadir dentro de nuestra moral”, dijo Patty Shenker, miembro de la organización Defensores Internacionales de los Animales (Animal Defenders International, en inglés).

 

Excepciones en la prohibición de venta de piel animal

 

La ley tiene algunas excepciones:

 

- Pieles usadas se pueden vender en tiendas de segunda mano

 

- Las personas pueden venden o comerciar las pieles de animales muertos preservados a través de taxidermia.

 

- La ciudad no prohibirá la piel producida de animales que fueron capturados legalmente bajo una licencia de captura. 

 

Por su parte, los vendedores y fabricantes de pieles que hacen su vida con el sufrimiento animal dijeron que la industria estaba siendo injusta con ellos. Por lo tanto, señalaron que buscarían una vía legal para contradecir al Consejo de la Ciudad.

 

De acuerdo con el diario Los Angeles Times, el voto a favor de la ley no fue unánime; por tal razón, se deberá someter a otra votación antes de que llegue al escritorio del alcalde Eric Garcetti para que éste dé su firma aprobatoria.

 

Sólo un voto hubo en contra de la prohibición: el de un republicano

 

El único que voto en contra fue el de Greig Smith, adherido al partido republicano, quien fue elegido para llenar el asiento de Mitchell Englander.

 

Smith argumentó su voto en contra basándose en cuestiones culturales nacionales. Smith alegó que prohibir la venta de pieles “no es estadounidense” (not American).

 

Su portavoz señaló que el concejal pensaba que una regulación en la industria “es preferible a una prohibición”; además, señaló que no se había estudiado a profundidad el impacto económico.

 

Por su parte, Bob Blumenfield, promotor de la ley, dijo que ningún análisis económico haría cambiar de opinión sobre la prohibición de la venta de piel animal, algo que dijo estaba basado en “temas filosóficos”.

 

Otro concejal a favor de la prohibición, Paul Koretz, ya había declarado su opinión inamovible sobre el asunto: “Crueldad animal es crueldad animal, y si perdemos algunos trabajos, así es la vida”.