Se ve reflejado en cambios de comportamiento e incluso en enfermedades por la poca actividad física

Las diversas fases del confinamiento aunado a la poca actividad física, son uno de los factores que han incrementado el estrés en los perros, el cual se ve reflejado en cambios de comportamiento e incluso en enfermedades, sostuvo José Manuel Olvera Rivera, presidente del Colegio de Veterinarios en San Juan del Río.

Indicó que el Covid-19 no solo ha sido un reto para la población en general, sino también para las mascotas domésticas, quienes por lo regular estaban acostumbradas a salir a dar paseos por arte de sus cuidadores, sin embargo, la actividad se tuvo que reducir en gran medida.

Señaló que esta situación se ve sobre todo en los cuidadores que son adultos mayores, al referir que al ser señalados como sector más vulnerable al virus dejaron de hacer su vida habitual, y algunos han referido ver cambios de comportamiento como ser más irritables o pasan periodos más extensos de sueño.

“La situación es estresante y hacen que se bajen las defensas de un organismo vivo, y eso conduce a más problemas de salud, en algunos casos se presentan problemas en el aparato digestivo o resfriados, que estos últimos a veces se confunden por la temporada fría en la que estamos”.