El pasado domingo se celebró el Día Internacional del Orgullo LGBT, o más conocido como Día del Orgullo, al igual que cada 28 de junio. Esta celebración tiene su origen en 1969 cuando en Stonewall, Nueva York, se propiciaron unos disturbios donde la comunidad neoyorquina homosexual compuesta por lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, se enfrentaron a la policía debido a determinados abusos policiales. A día de hoy se sigue conmemorando la lucha del colectivo con actos conmemorativos y Aquí la Tierra se ha querido sumar con nuestro enfoque personal: ¿la homosexualidad también existe en los animales? ¡Te lo contamos!

Se ha estudiado que la homosexualidad es común en más de 1.000 especies

Mucha gente recuerda el suceso acontecido hace unos años en un zoológico de Nueva York: dos pingüinos machos, los cuales llevaban mucho tiempo siendo pareja, reciben un huevo por parte de los cuidadores del zoo para ver si sabrían cuidarlo y formar una familia peculiar. Efectivamente, de ese huevo tan bien atendido nació una cría de pingüino y sus padres supieron cuidarla hasta que creció y fue capaz de valerse por sí misma.

Tras este simpático episodio, muchos otros zoos dieron esta oportunidad a otras parejas de pingüinos del mismo sexo y, aunque en algunos casos la cría no pudo vivir por condiciones naturales (en un alto porcentaje estos animales no logran salir adelante tras semanas de incubación), sí se vio esa unión parental por querer sacar adelante al bebé juntos.

Además de los pingüinos, la homosexualidad es muy común en los cisnes negros. De este tipo de cisnes, un cuarto de sus parejas son homosexuales, sobre todo entre machos. Al no poder poner huevos, roban de otros nidos y los incuban ellos para poder tener polluelos.

Lo mismo pasa con los gansos. Tal y como recoge el portal de divulgación sobre la naturaleza y reino animal, Zoo Portraits, hasta un 30% de las parejas de gansos son entre individuos del mismo sexo. Estos animales son monógamos y su unión dura para toda la vida (a no ser que uno de los dos se muera, que pasarán a buscar otra).

Pero esto no solo queda en el reino de las aves. En grandes mamíferos como osos pandas, leones o jirafas, también es normal la homosexualidad. En monos, como los bonobos y macacos japoneses (los conocerás por tener la cara roja y protagonizar escenas de saunas naturales de Japón), es más normal que se dé esta unión entre las hembras (en el caso de los bonobos, hasta un 60% de las relaciones sexuales se mantienen entre ellas), al igual que las gaviotas occidentales.

Algunos expertos afirman que se da para fortalecer vínculos sociales o simplemente por placer. Otros, afirman, con los casos de parejas gays de pinguïnos que adoptan huevos abandonados o animales que eligen solo una pareja para toda su vida, que este tipo de uniones son necesarias para la evolución de la especie.

En conclusión, en el reino animal son muchas las ocasiones en las que se verá primero una relación entre individuos del mismo sexo que entre individuos de sexo contrario, ¡han llegado a documentarse en más de 1.000 especies!