Recep Tayyip Erdogan cargó duro contra ellos luego de que apareciera un arcoíris junto a un cuadro que representa el lugar más sagrado del islam

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan atacó violentamente al movimiento de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, acusándolo de “vandalismo” y declarando que las juventudes de su partido no lo defendían. “Vamos a llevar hacia el futuro no a una juventud LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transgénero), sino a una juventud digna de la historia gloriosa de esta nación”, declaró Erdogan durante un discurso en Ankara destinado a los responsables de su partido, el AKP (islamoconservador).

“Ustedes no forman parte de la juventud LGTB. Ustedes no son parte de esos jóvenes que cometen actos de vandalismo. Al contrario, ustedes son quienes reparan los corazones rotos”, agregó.

Estas declaraciones llegaron dos días después de que cuatro estudiantes turcos fueran arrestados, acusados de haber expuesto en la Universidad Bogazici, en Estambul, un cuadro en el que aparecía representada la Kaaba (el lugar más sagrado del islam) con un arcoíris, un símbolo asociado a la comunidad LGBT. Los cuatro fueron acusados de “incitación al odio”. Dos están en arresto domiciliario y otros dos siguen detenidos.

El ministro de Interior, Suleyman Soylu, suscitó gran indignación, el sábado anterior, al declarar en un tuit que “cuatro desviados LGBT” habían sido arrestados. Aunque la homosexualidad sea legal en Turquía, las personas homosexuales suelen ser objeto de acoso. En los últimos años, varios eventos LGBT, como el desfile del Orgullo Gay de Estambul, fueron prohibidos.

La policía turca detuvo a cuatro personas tras la exhibición, en una universidad de Estambul, de una obra de arte que representa la Kaaba, el lugar más sagrado del islam, y que Turquía consideró ofensiva, según indicaron las autoridades este sábado. Los cuatro arrestados fueron acusados de “denigrar abiertamente los valores religiosos adoptados por parte del público”, según explicó la oficina del gobernador de Estambul. La policía, que describió la obra de arte como un “ataque feo” al islam, andaba en busca de otros dos individuos.

El ministro turco de Interior, Suleyman Soylu, afirmó en un tuit, el sábado pasado, que “cuatro desviados”, refiriéndose a la comunidad de homosexual en ese país, habían sido detenidos, comentario que causó un gran revuelo en las redes sociales. La obra, que según la gobernación de Estambul también incluía una bandera del arcoíris –un símbolo asociado a la comunidad LGBT–, había sido colgada frente al despacho del rector el viernes pasado, en la universidad Bogazicy, según la gobernación.

La “falta de respeto” mostrada hacia la Kaaba atañía a todo “salvo a la libertad de expresión o al derecho a manifestarse”, tuiteó el sábado el portavoz del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, Ibrahim Kalin, quien prometió que “esta aberración será castigada con la sanción prevista por la ley”.

La universidad Bogazicy ha sido escenario de protestas en las últimas semanas contra el nombramiento del nuevo rector, Melih Bulu, por Erdogan, que según los manifestantes estuvo motivado políticamente. Con anterioridad, el presidente turco había acusado a algunos de los manifestantes de “terroristas”.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan había conseguido crear una relación personal con Donald Trump, tan crítico como él, lo que permitió a Ankara librarse de severas sanciones por sus operaciones militares en Siria, la compra de misiles rusos o las actividades de exploración gasística en el Mediterráneo oriental. Este martes se anunció la primera comunicación entre gobiernos bajo la administración de Joe Biden.

El portavoz de la presidencia turca, Ibrahim Kalin, y el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, manifestaron en una entrevista telefónica “la voluntad de establecer relaciones fuertes, duraderas y constructivas entre los dos países”, según dieron a conocer varias agencias. Las posiciones radicales del presidente turco, con críticas como las recién hechas, podrían complicar la relación con el gobierno de Estados Unidos en diversos asuntos.