¡Cuidado con los piercings! Diez consejos a tener en cuenta

La mayoría de las perforaciones que se realizan al cuerpo se curan de manera rápida y sin problemas, pero algunas personas son descuidadas y más propensas a tener problemas por su tipo de piel

 

Informe21.com

 

Los piercings son, técnicamente, heridas que se le hacen al cuerpo, y como cualquier otra perforación que se hace en el cuerpo, así sea por accidente, operación o por adorno, se debe tener total cuidado para evitar algún problema.

 

Hay que recordar que las infecciones se pueden volver muy graves y crear muchas complicaciones, así que se debe ser responsable con todas estas acciones.

 

No siempre existen riesgos con este tipo de modificación corporal, la mayoría de las veces se curan de manera rápida y sin problemas, pero algunas personas son más descuidadas y más propensas a tener problemas por su tipo de piel.

 

Es por eso que desde distintos Centros de Salud recomendaron algunos puntos a tener en cuenta al momento de colocar un anillo en orejas, nariz, labios u ombligo para evitar quistes e infecciones locales.

 

1. Si ha tomado la decisión de hacerlo, es muy recomendable buscar a un profesional que tenga un establecimiento autorizado por la Secretaría de Salud, cuyas regulaciones exigen determinadas medidas de higiene, uso de guantes y equipo desechable. 

 

2. Evite el oro, la plata o el níquel/cromo para el arete o joya que vas a usar como piercing. Se cree que es más seguro el acero quirúrgico, el niobium o el titanio, siempre y cuando cumplan con un completo proceso de esterilización.

 

3. Después de un piercing es frecuente la presencia de cicatrización anormal con piel fibrosa, antiestética y en ocasiones dolorosa, así como infecciones locales. Estas lesiones suceden normalmente cuando la perforación es en orejas, nariz, labios y ombligo.

 

4. Si la perforación se realiza en la lengua puede ocasionar alteración en dientes o encías y en caso de ocurrir inflamación de la lengua esta puede obstruir el tracto respiratorio. De acuerdo con el médico David Herrera, vicepresidente de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), cuando el piercing se inserta en la lengua existe un importante riesgo de hemorragia, ya que este órgano tiene muchos vasos sanguíneos.

 

5. Al cabo del tiempo, los adornos de la lengua y la boca también provocan otros daños como fisuras, abrasiones, pigmentaciones, úlceras, crecimiento exagerado del tejido cicatricial o pérdida del triángulo de encía que hay entre diente y diente. "A largo plazo, empieza a acumularse en el piercing placa y sarro, se acumulan bacterias y se inflaman los tejidos de alrededor, lo que supone una causa de halitosis”, explicó el médico Herrera.

 

6. Un estudio publicado en la revista Dental Traumatology reveló que al menos un 35 por ciento de las personas con piercing en la lengua o en los labios experimentan pérdida de encía bucal que, si no se trata, puede terminar en la caída del diente y "a veces, el daño es irreversible”, puntualizó el doctor Herrera.

 

7. En cuanto a los piercings genitales, estos pueden causar obstrucción de la uretra e infecciones que derivan en infertilidad. Estos adornos "favorecen la transmisión de determinadas infecciones y enfermedades como hepatitis, sífilis, VIH… Pueden producir heridas en la mucosa y esto es una puerta abierta a la contaminación”, dijo el especialista.

 

8. Cuando los piercings se encuentran en el pezón, existe el riesgo de galactorrea, es decir, secreción del pezón.

 

9. Si la zona escogida es el ombligo, explicaron los expertos, la cicatrización tarda un año. Es especialmente propensa a las infecciones ya que se trata de una zona húmeda, lo que facilita la acción de hongos y bacterias.

 

10. Para quienes ya tienen una perforación y esta es reciente, hay que mantener limpia la herida, lavar suave y diariamente con un antiséptico no alcohólico, ni peróxido.

 

Commentarios: 0 Hits: 928

500 caracteres restantes

Cancel or