Llevas toda la vida lavándote mal los dientes

 

Enjuagarse la boca con agua después del cepillado es uno de los mayores errores que se comenten al lavarse los dientes. Y no es la única cosa que hacemos mal

 
 
Yahoo
 
 
 
Ahora más que nunca es importante cuidar la salud de boca porque es la puerta de entrada de millones de bacterias. Además desde la llegada de las mascarillas a nuestras vidas, los problemas bucales han aparecido por doquier: dolor, dientes rotos, sequedad, halitosis, llagas y aftas bucales... Por eso es importante aclarar algunas cosas con respecto al ritual de higiene dental que realizamos a diario.
 
No es una cuestión baladí porque según el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de España: la limpieza dental frecuente, pero inadecuada, puede facilitar la aparición de caries en los dientes y la inflamación de las encías.
 
Es muy importante tener claro que cuando te cepillas eliminas el biofilm (las 'ciudades bacterianas' que conforman la placa) y dejas tu esmalte libre para que se re-calcifique alejando las lesiones de caries. Pero si 'eliminas' los restos de dentífrico con agua, te cargas esta acción tópica.
 
Vamos, que si terminas tu limpieza bucal con un enjuague "se diluye en agua y disminuye la acción”, señala la doctora Yndira González Chópite, especialista en odontología pediátrica. Es como si te echas una crema en la cara y luego te la lavas, pues mucho efecto no te habrá hecho ¿no? Pues con los dientes es igual.
 
Por tanto, una vez que te hayas cepillado, no te enjuagues la boca con agua o enjuague bucal, ¡estás lavando el fluoruro! Este puede ser un hábito difícil de romper, pero puede reducir la caries dental hasta en un 25 por ciento.
 
"El efecto de los fluoruros contenidos en cremas dentales o enjuagues bucales disminuye al enjuagarse con agua. ¡Cuantos dientes hemos perdido por ese malentendido!", añade el doctor Miguel Bayona Ospina (Dr. Barbuchas/@pediatraencasa).
 
Por eso mismo, en los prospectos de los colutorios se indica que no te enjuagues ni bebas al menos hasta 30 minutos. Para no cargarte el beneficio del flúor que contiene la pasta dental.
 
Cepillado y 'escupitajo'
 
Esto sería lo correcto según la odontóloga Irene Iglesias. Si, aunque lo veas raro, es lo mejor. Terminas de cepillarte (sin olvidar encías y lengua) y escupes, como hacen en las películas, ¿no te has fijado que nunca se enjuagan?
 
"Hay que escupir el exceso de pasta de dientes y no enjuagar con agua", recomienda la NHS Scotland en una guía para prevenir la caries en niños. Según este organismo, enjuagarse tras haberse cepillado los dientes "reduce el efecto preventivo de la caries que tiene la pasta dental con flúor".
 
Este organismo también destaca la importancia de elegir bien la pasta dental. Sólo los dentífricos con concentraciones de 1.000 partes por millón (ppm) de flúor o más son eficaces en la reducción de la caries. Pero hay que seguir también una pauta en función de la edad del usuario.
 
¿Y si nos tragamos la pasta?
 
No exactamente, antes se decía que había que aclararse la boca con agua después del cepillado para no aumentar el riesgo de fluorosis. Esto produciría una hipomineralización del esmalte o dentina -debido a la ingestión crónica o excesiva de fluoruro durante el período de formación del diente- que ocasiona manchas blancas que se vuelven marrones por el exceso de ingesta de flúor. En realidad, la posibilidad de que esto ocurra es muy escasa, ya que “la pasta que te tragas es mínima y su efecto nulo”.
 
Lo que de verdad resulta incómodo y molesta a la gente (por eso el 99 por ciento de la población se enjuaga con agua) es quedarse con la pasta en la boca pero, todo es empezar. Como apunta la Dra. González: “al cepillar durante 2 minutos, con una cantidad de pasta de un centímetro y pasando por todas las superficies de los dientes será muy fácil diluir la pasta en la saliva y al escupir quedará bien aclarada la boca”.
 
Dos minutos basta
En esta explicación la odontopediatra ha dejado caer un par de pistas más sobre los fallos que cometemos al lavarnos los dientes. Usar demasiada pasta y no dedicarle suficiente tiempo. En este sentido, González aclara que no es necesario cubrir por completo las cerdas del cepillo con la pasta ni llegar a los 3 minutos, pero si al menos a los dos. Si no te cepillas el tiempo suficiente, dejas bacterias en tu boca que pueden provocar problemas como la gingivitis y la periodontitis.
 
Pasos para un cepillado correcto
 
  • Poner el dentífrico sobre el cepillo.
  • Conviene seguir un orden, por ejemplo dividiendo mentalmente la dentadura en cuatro cuadrantes, dos arriba y dos abajo.
  • Empezar con la parte superior, caras externas de los dientes. El cepillo se colocará de forma horizontal y perpendicular al diente, ligeramente inclinado hacia la encía.
  • Hacer movimientos de cepillado descendentes, siempre desde la encía hacia el borde de los dientes, separar, volver arriba, repetir, de encía a borde del diente (no al revés), diente por diente.
  • Después de las caras externas, pasar a las caras internas con igual técnica.
  • Luego pasar a las caras triturantes, éstas se cepillan con movimientos horizontales adelante y atrás.
  • Pasar al siguiente cuadrante de la arcada superior y repetir el proceso.
  • Después pasar a la parte inferior, empezando también por las caras externas, cepillo perpendicular, inclinado hacia la encía ligeramente, y movimientos desde la encía hacia el borde del diente.
  • Después seguir con las caras internas. Para la cara interna de los incisivos (dientes delanteros), tanto superiores como inferiores, se utiliza la punta del cepillo.
  • Posteriormente es recomendable cepillar la lengua, con el cepillo perpendicular y haciendo barridos siempre hacia adelante. Para que no dé náuseas es conveniente sacar bien la lengua para cepillarla.
 
Mejor con menos agua
 
Otro pequeño detalle en el que apenas reparamos, el cepillo tiene que estar seco cuando ponemos la pasta, así también evitamos que el flúor se comience a disolver. Lo correcto es limpiarlo bajo el agua del grifo al terminar el cepillado, pero no antes.
 
Lo único que consigues al mojar el cepillo de dientes antes del cepillado es elevar el nivel de humedad del mismo y aumentar la creación de espuma, pues el cepillo no puede arrastrar la suciedad con la debida fuerza.
 
Tampoco es bueno lavarse los dientes nada más comer, puedes esperar hasta 20 minutos. Y ya sabes, después del cepillado por la noche, no comas ni bebas nada. Puedes llevarte un vaso de agua a la cama si lo necesitas, pero espera un rato antes de beber. Esto también le da al fluoruro la oportunidad de ‘trabajar’ en la limpieza de tu boca durante más tiempo.
 
 
 
Commentarios: 0 Hits: 510

500 caracteres restantes

Cancel or