5 cosas que no sabías sobre alimentar con leche de fórmula

 
¿Todavía estás indecisa? El médico de tu hijo te ayudará a escoger la fórmula que mejor se adapte a las necesidades de tu bebé. 
 
 
Por Baby Center en Español
 
 
Alimentar con leche de fórmula a tu bebé no sólo implica escoger tu marca favorita. A continuación, revelamos algunas sorpresas con las que te puedes encontrar cuando alimentes a tu bebé con fórmula, desde cómo afecta su caquita hasta la cantidad de leche que le puedes dar.
 
1. La caquita de los bebés alimentados con leche de fórmula es diferente
El alimento que le das a tu bebé tiene un impacto directo en sus caquitas. Las caquitas de bebés alimentados con leche de fórmula no son solo diferentes, sino que pueden realmente dejar sorprendidos a los papás, especialmente a aquellos cuyos bebés pasan de la lactancia a la leche de fórmula.
 
"A partir de que nuestro bebé empezó a tomar leche de fórmula a los 5 meses, notamos un cambio drástico en la popó", dijo una mamá de BabyCenter. "¡Todo cambia: el olor, la textura, la consistencia, la cantidad, el color y la frecuencia!".
 
¿Por qué la diferencia? Como lo explica la pediatra Margaret Morris, es simplemente el hecho de que el cuerpo se adapta a lo que come. "La flora del tracto gastrointestinal cambia dependiendo de la clase de comida que pasa por su interior y la leche de fórmula es un alimento diferente de la leche materna", dice.
 
Muchos padres afirman que la popó de los bebés alimentados con fórmula es más gruesa, huele un poco más fuerte y es de color más oscuro, que la de los bebés que reciben leche materna. Para más detalles, échale un vistazo a nuestras imágenes de caquitas (porque cuando se trata de la popó, una fotografía realmente vale más que mil palabras).
 
2. Los bebés no digieren la leche materna y de fórmula al mismo ritmo
¿Pueden los bebés alimentados con leche de fórmula verdaderamente durar más tiempo entre una comida y otra, que los bebés que toman leche materna? La respuesta es: sí.
 
Y eso se debe a que la leche materna y la mayoría de las leches de fórmula contienen las proteínas: suero y caseína. La leche de pecho contiene más suero, que es más fácil de digerir que la caseína (y por lo tanto los bebés la digieren más rápido). La leche de fórmula contiene más caseína, la cual es digerida más lentamente por los bebés.
 
Sin embargo, antes de que te hagas ilusiones de que tu bebé dormirá más durante la noche porque no necesitas alimentarlo tan seguido, recuerda que cada bebé es diferente. Jatinder Bhatia, jefe de Neonatología de la Universidad de Ciencias de la Salud de Georgia y portavoz de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés), explica que cada bebé tiene sus propias necesidades calóricas, bien como su propia personalidad y patrones de sueño.
 
Como resultado, algunos bebés que reciben leche de fórmula despiertan tan seguido como los bebés que reciben leche materna.
 
"A mi hijo más grande lo alimentamos solo con leche de fórmula y sus patrones de sueño eran exactamente los mismos que los de mi bebé que fue alimentado exclusivamente con leche materna", dice una mamá a BabyCenter.
 
Aun así, no hay duda de que la leche de fórmula toma más tiempo para digerirse que la leche de pecho. Así que, si te parece que no estás alimentando a tu bebé con tanta frecuencia como lo hace tu amiga que amamanta a su bebé, no te preocupes.
 
3. Tu bebé puede ser alérgico a la leche de fórmula
La mayoría de los bebés digieren fácilmente la leche de fórmula sin problema. No obstante, algunos tienen una reacción alérgica a la proteína de la leche de vaca en la fórmula. (Nota: La intolerancia a la proteína de la leche es diferente a la intolerancia a la lactosa, la cual no se desarrolla hasta más tarde en la niñez o en la adolescencia temprana).
 
La popó de tu bebé es el mayor indicador de cómo está funcionando su digestión, así que si sospechas que tu bebé tiene alergia a leche de fórmula, revisa sus pañales. "La presencia de sangre o mucosidad en la popó usualmente significa que los intestinos están inflamados, lo cual es un signo de una posible alergia”, dice Morris. Otras señales de alarma incluyen las siguientes:
 
  • Diarrea
  • Vómito
  • Irritabilidad a la hora de comer
  • Sarpullido en la piel
 
 
Un malestar constante puede también ser un síntoma. Y claro, cualquier padre de un bebé con cólico te puede asegurar que el llanto continuo no siempre indica una alergia a la leche de fórmula. "Si un bebé está constantemente irritable, probablemente existe una razón, y esta puede ser una alergia. Así que lo más importante, es que lo lleves al médico", indica Morris.
 
Si tu bebé es alérgico a las fórmulas a base de leche de vaca, tu doctor podría recomendarte cambiar a una fórmula de leche extra hidrolizada. En estas fórmulas la proteína ha sido transformada a una forma más fácil de digerir para prevenir reacciones alérgicas.
 
4. La cantidad de leche que toman los bebés puede variar
Mientras intercambias historias sobre el cansancio, la falta sueño y la última hazaña de tu bebé en tu grupo de mamás, notarás que el bebé de tu amiga se bebe lentamente casi 90 mililitros (3 onzas) de leche de fórmula. Antes de que se haya terminado la mitad, tu bebé ya se devoró más de 200 mililitros (7 onzas). ¿Es tu nene un glotón?
 
No. ¡Para nada! No es nada más que el caso clásico de una diferencia individual, dice Morris. “No existe una cantidad ideal de leche de fórmula para todos los niños. Algunos bebés necesitan más calorías que otros, y lo que es suficiente para el crecimiento de un bebé puede no serlo para otro", agrega la especialista.
 
Además, el consumo de leche de fórmula de tu hijo puede variar en cada toma, así como puede ser que tú quieras una ensalada ligera para el almuerzo y para la cena se te antoje una comida más sólida. "No te alarmes si tu bebé se toma 118 ml (4 onzas) en una comida y 177 ml (6 onzas) en la siguiente", dice Morris. Deja que las señales de tu bebé te guíen.
 
A pesar de la variabilidad, es aún importante seguir algunos consejos básicos. Si tu bebé todavía no está comiendo alimentos sólidos (no debería hacerlo antes de los 4 a 6 meses de edad), según la regla general, debes ofrecerle 74 ml (2,5 onzas) de leche de fórmula por cada 450 gramos (1 libra) de peso corporal al día. De modo que si tu bebé pesa 4,5 kg (4500 gramos, o 10 libras) debería ingerir 740 ml (25 onzas) de fórmula en un periodo de 24 horas.
 
No olvides programar visitas regulares con el doctor de tu bebé para darle seguimiento a su crecimiento y asegurar que todo marche bien.
 
5. La mayoría de las leches de fórmula son básicamente iguales
Es fácil sentirse abrumada por la amplia variedad de fórmulas infantiles en los estantes del supermercado. ¿Cómo escoger la mejor? Muchos padres sienten un gran alivio al enterarse de que todas las fórmulas contienen los nutrientes más importantes.
 
Lo anterior es debido a que todas las leches de fórmula son reguladas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), o por agencias similares en otros países, la cual exige a los fabricantes incluir 29 nutrientes específicos en cada ración. Mientras que distintas marcas tienen diferentes nombres, presentación y precios, ninguna de ellas excluye los ingredientes obligatorios.
 
Un ingrediente que no está en todas las fórmulas es el ácido graso DHA (ácido decosahexaenoico), el cual algunos estudios han demostrado que puede mejorar el procesamiento visual y cognitivo. En la actualidad, dicho ácido graso omega-3 se incluye en muchas fórmulas, pero no en todas. Quizás desees buscar una marca que especifique que lo contiene.
 
Ten en cuenta que también hay muchas fórmulas especializadas para situaciones concretas, como las siguientes:
 
Las fórmulas para bebés prematuros y que nacieron con bajo peso, por ejemplo, contienen más calorías que los tipos estándar.
 
También hay fórmulas para bebés con reflujo, que contienen arroz u otros ingredientes para lograr una consistencia espesa.
 
Las fórmulas para niños con alergia a la leche de vaca son ampliamente hidrolizadas para ayudar a prevenir reacciones alérgicas.
 
Los papás que prefieren alimentos orgánicos encontrarán fórmulas hechas con ingredientes de este tipo. Las fórmulas orgánicas son sujetas a las mismas regulaciones que la FDA ha establecido para los demás tipos de leche de fórmula. Además, tienen que ser certificadas como orgánicas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
 
Commentarios: 0 Hits: 772

500 caracteres restantes

Cancel or