Siete consejos para conservar por más tiempo tu quincena

 
Ajustándote a un presupuesto notarás como el dinero te podría rendirte más días de los que normalmente te dura y hasta podrías empezar a ahorrar.
 
 
CMujer
 
 
Conservar tu quincena durante varios días parece una acción imposible; algo así como intentar vivir sin agua o no dormir por varias noches, sin duda, cosas inaguantables. Pero gastar no es una función vital, por lo que es posible lograrlo, aunque claro, requerirá esfuerzo y mucha fuerza de voluntad.
 
Sin embargo, tenemos pensamientos erróneos sobre la quincena, pero sobre todo, hemos adquirido una actitud de rechazo hacia ella, es decir, pareciera que necesitamos deshacernos de nuestra quincena lo antes posible.
 
Cambiar nuestro estilo de vida puede ser difícil, pero no imposible; para lograr conservar por más tiempo tu quincena y además, ahorra o librarte de deudas, tenemos siete consejos útiles que podrías llevar a la práctica:
 
¿Cuánto tengo?
Es importante que al llegar la quincena ya tengamos hecha una lista con los pagos indispensables (luz, agua, internet, transporte, comidas…), con lo restante, tendremos que organizarnos para llegar a la siguiente quincena ¡Es posible!
 
Lo que realmente necesito para vivir
Haz una lista de lo que de verdad necesitas, se honesta, pero sobre todo consciente de tu situación. O acaso los dulces, cafés, zapatos (que ni usas)… valen más la pena que una vida libre de deudas.
 
Ponle fin a tu deuda
En ocasiones, tenemos la posibilidad de liquidar una deuda, pero, preferimos sumarle una más, justificando que como nuestra cuenta ha reducido, es posible hacer el pago de ambas porque es «mínimo» ¡Deja de hacerlo!
 
Evita la salida fácil
¡Lo pago con la tarjeta! Empieza a cambiar esa mentalidad, mejor antes de que lo hagas agota todos tus posibilidades.
 
Ten presente que si usas la tarjeta, empezarás la siguiente quincena debiendo y eso solo significa menos dinero para ti y tus gastos.
 
Si no te queda de otra, hazlo después de tu fecha de corte para que aproveches el financiamiento y tengas un mes para pagarlo en su totalidad.
 
Presupuesto diario
Para que empieces a acostumbrarte a limitar tus gastos a cierto monto, haz una lista con tus gastos diarios, por ejemplo, transporte, comidas, idas al cine, cafetería o al súper.
 
De ese monto parte para saber de cuánto dispondrás a diario; te darás cuenta que hay gastos que haces diariamente que no son elementales.
 
Incluso, podrías sustituir algunos por opciones más sanas y económicas como por ejemplo preparar tu comida y golosinas en casa. O reducir tus salidas al cine o cafés, a una o dos veces por semana y aprovechar los días de promociones.
 
Lleva la cuenta día a día
Siempre ten presente cuántos días faltan para la quincena y de cuánto dinero dispones.
 
Habrán días en los que gastarás el presupuesto ya planeado y otros donde uses un poco más. Sólo trata de ajustarte al monto destinado y no pierdas de vista lo que tienes y, el tiempo que falta para la siguiente quincena.
 
Aléjate del cajero
Sucede lo mismo que con la tarjeta de crédito; cuando sabemos que tenemos algo de dinero en el cajero, preferimos retirarlo a ajustarnos a un presupuesto. O bien, gastamos sin preocuparnos porque sabemos que aun tenemos dinero disponible ¡grave error!
 
Si ya has hecho un retiro y tienes un presupuesto diario destinado, respétalo y olvídate del dinero restante que hay en el cajero. Piensa que ese dinero no es tuyo o evita la tentación saliéndote de tu presupuesto.
 
Ajustándote a un presupuesto notarás como el dinero te podría rendirte más días de los que normalmente te dura y hasta podrías empezar a ahorrar.
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