¡No lo vas a creer! Objetos de uso cotidiano que tienen caducidad

 

 

El periodo de vida del producto siempre dependerá de la frecuencia con la que lo utilicemos, el tipo de uso y su composición

 

La Silla Rota

 

Al pensar en fechas de caducidad, inmediatamente los alimentos vienen a nuestra mente; sin embargo, ¿sabías que hay algunos artículos que tienes en tu casa que también caducan y que si sigues utilizándolos, pueden dañar tu salud?

 

Muchas veces consideramos que algunos objetos pueden durar años y que sólo los debemos cambiar cuando se han roto o ya no sirven, cuando realmente debemos hacerlo cada cierto tiempo.

 

Eva Verdejo, responsable del departamento de Sostenibilidad y Valorización Industrial del Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), explica que si bien no hay estudios científicos que indiquen el tiempo en que debemos reemplazar nuestros objetos, sí hay algunas sugerencias.

 

Fernando Sapiña, profesor de Química Inorgánica en el Instituto de Ciencia de los Materiales de la Universitat de València (ICMUV), indica que todo dependerá del uso que le demos a cada objeto.

 

“El periodo de caducidad siempre dependerá de la frecuencia con la que utilicemos cada producto, el tipo de uso y la composición del objeto”, indica.

 

Pero ¿cuáles son los objetos que nos debemos albergar por mucho tiempo? A continuación te los decimos.

 

Cepillo de dientes

 

Los cepillos de dientes dejan de ser efectivos a los tres o cuatro meses de uso.

 

“Muchos microorganismos se acumulan en el cepillo por el contacto con la mucosa bucal y el ambiente húmedo y cálido del baño”, señala Verdejo.

 

Un consejo para que dure más tiempo, indica, es limpiarlo de restos orgánicos y dejar que seque bien.

 

En caso de que se tenga una infección, no se debe seguir utilizando para que no se reproduzca, indica Sapiña.

 

Cepillo de cabello

 

El daño se puede observar en la forma de las cerdas y la pérdida de flexibilidad del cepillo. Su tiempo estimado de vida es de dos a tres años.

 

Para que dure más tiempo, hay que lavarlo una vez por semana.

 

“Si se retira el pelo y se lava el cepillo con un jabón suave a una temperatura elevada para eliminar los microorganismos y se deja secar bien, puede durar años”, dice Verdejo.

 

Esponja de baño

 

El contacto con la piel, la humedad y la temperatura alta en donde se guardan las esponjas, favorecen el desarrollo de patógenos que pueden causar diversas infecciones.

 

“Si no se utilizan con un cuidado exquisito, pueden desarrollar bacterias responsables de infecciones o mohos. Para evitarlo, se recomienda secarlas bien después de usarlas, bien al sol o incluso hirviéndolas”, detalla Sapiña.

 

Toalla de baño

 

Se debe utilizar entre uno y tres años, porque al igual que la esponja, alberga gérmenes nocivos para la salud. En este caso, dura más tiempo porque se lava con más frecuencia.

 

“El plazo puede superar los tres años si la higiene es rigurosa, con un tratamiento de limpieza, con temperaturas elevadas y un jabón, suavizante o una lejía. También pueden durar más tiempo si tiene un fondo de toallas que permita intercalar su uso cada tres o cinco días”, menciona Verdejo.

 

Pantuflas

 

Esas cómodas compañeras que nos brindan confort y suavidad al llegar a casa, no deben permanecer con nosotros más de un año porque en los pies reside una multitud de fauna microbiana.

 

Algunos sugieren que el tiempo ideal son seis meses, pero puede durar más si se utilizan con calcetines para impedir el desarrollo de hongos.

 

“También se aconseja lavarlas con regularidad y secarlas bien como medida de prevención y para mantenerlas adecuadamente”, señala Sapiña.

 

Tenis para correr

 

“Para conocer la durabilidad de una zapatilla deportiva, la referencia más adecuada no es el tiempo de vida útil, sino el número de kilómetros que es capaz de resistir en las mejores condiciones la intensidad del ejercicio”, enfatiza Verdejo.

 

Indica que quienes los usan para actividades suaves, no sufren tanto daño como un experto, quien es posible que deba cambiarlos en menos de un año.

 

“A partir de 400 o 500 kilómetros, los materiales empiezan a degradarse, pero hay que atender también a la frecuencia: no es lo mismo correr diez kilómetros un día a la semana que entrenar cinco o seis veces a la semana haciendo veinte o treinta kilómetros al día. Es importante, además, mantener limpias las suelas, ya que dejar restos de barro, por ejemplo, las deteriora antes”, añade Sapiña.

 

Almohadas

 

El mejor indicativo para cambiar la almohada es cuando notas que estás descansando mal porque no tiene la misma forma y soporte.

 

Lo mejor es cambiarla de dos a tres años porque además de las molestias al dormir, alberga una gran cantidad de ácaros.

 

“Los rellenos son un lugar ideal para que se críen los ácaros, por lo tanto, se aconseja lavar el relleno de las almohadas cada tres meses y las fundas cada semana”, menciona Sapiña.

 

Brasier

 

Su tiempo estimado es de tres a cinco años, aunque todo depende del material y mantenimiento que se le dé. Si sigue ayudando pero ya no es cómodo, lo mejor es cambiarlo.

 

“Todo depende del tejido y su mantenimiento. Quizá pierda un poco de brillo o elasticidad en el contorno con el tiempo. En el caso de la ropa interior en general, el tejido puede quedar un poco más rugoso por la degradación de los lavados”, dice Verdejo.

 

Chupón para bebés

 

El látex con el que está hecho, se degrada al entrar en contacto con el ambiente, por lo que se empiezan a formar grietas.

 

“El problema del chupete es que, por su utilización más intensa, en las grietas pueden desarrollarse microorganismos. Sean o no de látex, hay que cambiarlos con cierta frecuencia”, dice Sapiña.

 

Lo mejor es cambiarlo cada cinco semanas o dos meses, dependiendo su uso.

 

Especias

 

Pueden durar años si están secas, pero si son frescas, no pasan de unos cuantos días.

 

“La vida útil de las frescas está limitada por la alteración microbiológica y, por tanto, es de unos pocos días, incluso en condiciones de refrigeración, al igual que cualquier producto vegetal fresco”, dice Catalá.

 

Esponja de los trastes

 

Lo mejor es cambiarlos cada cuatro días o cada mes, ya que albergan millones de microorganismos.

 

“El uso degrada su composición bastante más rápido que en el caso de una esponja de baño. Por razones higiénicas, deberíamos cambiarlo cada tres o cuatro días, si somos muy estrictos o porque alguien en nuestra casa tiene el sistema inmunitario comprometido, pero la utilidad, mientras sea funcional y se desinfecte para evitar problemas gastrointestinales, puede llegar a un mes de durabilidad”, dice Sapíña.

 

Para tener una mejor limpieza del zacate, se debe lavar con agua y lejía con mucha frecuencia o calentarlo en el microondas.

 

Asiento de seguridad para niños

 

Su plazo es entre seis y diez años, aunque todo depende de cómo y cuántos lo utilicen.

 

“En caso de impacto, no tiene que haber ningún punto frágil, por lo que no hay que elevar su duración más allá de los seis o diez años, ya que está destinado a salvar un vida”, dice Verdejo.

 

Añade que ese tiempo es el que un niño crece y ya no lo necesita; el único detalle es cerciorarse que la silla esté en buenas condiciones si es que los hermanos o alguien más lo heredan.

 

Extintores

 

Requieren un seguimiento periódico para conservarlo en buen estado. De hacerlo correctamente, puede durar hasta 15 años.

 

“Es importante que esté en unas condiciones adecuadas para una situación de emergencia. En este caso, nos debería de preocupar más la revisión periódica que la caducidad”, concluye Verdejo.

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