Este diseño representa un paso importante hacia la posible conexión de cerebros humanos directamente a computadores

EU.- Un grupo de científicos, algunos de los cuales han trabajado para Elon Musk, diseñó un método rápido para implantar cableado eléctrico en cerebros de ratones. El proceso, descrito en un ensayo académico sin publicar, es un paso importante hacia la posible conexión de cerebros humanos directamente a computadoras.

Los cinco autores del artículo han sido empleados o han tenido alguna asociación con Neuralink, un emprendimiento de computación pequeño y hermético fundado por Musk, según personas familiarizadas con su trabajo e información pública. Parte de la investigación es anterior a la fundación de la compañía, y en el artículo –publicado el mes pasado en un repositorio en línea para académicos y sin reportes anteriores– no se menciona el vínculo entre los científicos y el multimillonario.

Los autores llaman a su sistema una "máquina de coser" para el cerebro. En un laboratorio, los científicos retiran una parte del cráneo del ratón e insertan una sola aguja que implanta electrodos sensibles en el tejido cerebral. Los investigadores están solicitando comentarios de su trabajo antes de enviarlo a revisión de pares en una revista científica. Los autores y un portavoz de Neuralink declinaron comentar o no respondieron a las solicitudes.

Aunque faltan muchos años para que pueda probarse en humanos, el artículo muestra un camino para el monitoreo –y potencialmente el estímulo– de la actividad cerebral con un daño mínimo al cráneo. Eso podría permitirle a compañías como Neuralink construir algún día un dispositivo con inteligencia artificial al que las personas puedan acceder con sus pensamientos. No obstante, un negocio como este podría tener dificultades para encontrar personas dispuestas a someterse a cirugías para retirar una parte de su cráneo. Por ahora, la comunidad científica considera prometedora una versión de la tecnología que pueda tratar a pacientes con Parkinson, pérdida de memoria u otras afecciones del cerebro.

La Agencia de proyectos de investigación avanzados de defensa de Estados Unidos proporcionó apoyo financiero a la investigación. La Agencia, DARPA, es conocida por su rol en el desarrollo de la Internet y el GPS. Para el proyecto con cerebros de ratones, DARPA asignó 2.1 millones de dólares a la universidad de California en San Francisco, donde la mayor parte del trabajo se hizo en conjunto con un laboratorio en Berkeley. "Aunque se necesita más información para refinar la interfaz del sistema en general e integrar mejor sus componentes, estos avances podrían en últimas abrir la posibilidad de vincular robótica de última generación, software de IA y electrónica para crear alternativas a las técnicas neuroquirúrgicas actuales", escribió en una declaración por correo electrónico Justin Sánchez, director de la Oficina de tecnologías biológicas de DARPA.

Los científicos han estado trabajando por años en métodos para poner electrodos en el cerebro causando el menor daño o inflamación posible. Uno de los principales desafíos es fabricar electrodos muy flexibles que puedan moverse dentro del cerebro pero que sean lo suficientemente rígidos para insertarse en el lugar apropiado. Mackenzie Mathis, investigadora que estudia roedores en el Instituto Rowland de la Universidad de Harvard, compara el problema con inyectar espagueti cocinado en gelatina. El nuevo estudio es "un gran paso en la dirección correcta", asegura Mathis, quien no tiene relación con el artículo.

La máquina de coser emplea una técnica novedosa para resolver el problema. Utiliza una aguja rígida para insertar un electrodo doblable y delgado, de apenas unos milímetros de largo, en el cerebro. La máquina inserta un electrodo en algunos segundos, mucho más rápido que los métodos alternativos. Pegada hay una placa de circuitos que reposa en la parte posterior de la cabeza del ratón y registra las señales cerebrales.

Precisamente, en ocasiones esas placas se cayeron después de unas poca semanas. Otro contratiempo es que los electrodos de la máquina de coser no son tan delgados como los que se usan en otros laboratorios, escribieron los investigadores. Entre más delgados, más difícil es que se queden en su lugar. Además, los experimentos causaron en ocasiones daños menores en los tejidos.

Neuralink fue registrada como compañía de investigación médica en California en 2016 y ha operado furtivamente desde entonces. La participación de Musk fue revelada por el Wall Street Journal en marzo del año siguiente y confirmada por Musk en una entrevista con el blog Wait But Why un mes después. La compañía ha contratado varios neurocientíficos de varias universidades y tiene un contrato con la Universidad de California en Davis para llevar a cabo investigación en primates.

Más allá de lo desagradable que pueda sonar la investigación cerebral, los hallazgos podrían ayudar a los científicos a entender mejor el órgano más enigmático de la vida. Musk dijo en su entrevista a Wait But Why hace dos años que esperaba alcanzar un avance técnico para el tratamiento de lesiones cerebrales severas antes de 2021. Después de eso, la ciencia podría expandir la capacidad de la raza humana, según Musk. Como ejemplo, dijo que las personas podrían comunicarse telepáticamente. "Solo necesitarías hablar si quisieras darle estilo a la conversación o algo así", dijo.