Aunque el juego se comienza desde un punto de vista social, poco a poco el aislamiento y los conflictos familiares y personales aparecen. Obviamente, el gasto irrefrenable de dinero conlleva a una serie de problemas más graves como deudas.

 

Antes de llegar a ello es importante conocer que la cruda realidad llega en el momento en el que el ocio comienza a basarse en las apuestas, en este caso, hasta el punto de que cuando no apuestan o ven esos partidos, los comentarios entre los amigos son sobre ello.

 

La adicción al juego se trata de una enfermedad psicológica por lo que el tratamiento evita la dependencia física pero sí es igual a la de cualquier otra adicción. Y es importante recalcar que la recaída es menor con terapia.

 

Así, es importante conocer que los 'síntomas' de esta enfermedad tienen que ver con el aspecto psicológico como la irratibilidad, ansiedad elevada, bajo estado de ánimo, o problemas de sueño, entre otros. También pueden aparecer problemas familiares y sociales, bajos rendimientos académicos y laborales y el abandono de actividades que no tengan que ver con el juego.

 

En la mayoría de ocasiones, el mayor inconveniente es saber establecer un límite entre el mero entretenimiento y la adicción y saber identificar el problema. Por ello, FEJAR, además de las vías de contacto ofertadas y las diferentes asociaciones federadas por todo el territorio nacional, pone a disposición del usuario un breve cuestionario anónimo conformado por cinco preguntas para hacer una aproximación al estado de adicción (o no) que la persona presenta con los juegos de azar.