Acoso escolar, violencia familiar, baja autoestima y depresión, estas son algunas experiencias en materia de salud emocional que viven las personas jóvenes LGBTTT+ como resultado del estigma y rechazo a sus orientaciones sexuales e identidades de género; así lo informa un nuevo reporte presentado por el Instituto de la Juventud de la Ciudad de México (INJUVE CDMX).

 

El reporte, que recibió el nombre Diagnóstico de Salud Emocional y Juventudes LGBTTTIQ+ que viven en Ciudad de México,  fue implementado con información obtenida del servicio de terapias psicológicas dirigidas específicamente a jóvenes LGBTTTI+ en el INJUVE CDMX, las cuales fueron llevadas a cabo entre febrero de 2016 y septiembre de 2018.

 

“Dicho servicio de atención especializada no solo tuvo gran relevancia para los pacientes beneficiados, también nos indica que se trata de una acción afirmativa necesaria”, señala el diagnóstico.

 

En total fueron atendidos 165 jóvenes, de los cuales 89 eran hombres, 71 mujeres, y cinco personas que se identificaron como personas no binarias. El 79% se identificó como cisgénero y el 21% como transgénero, a la vez que se atendieron a jóvenes gays (36%), lesbianas (25%), bisexuales (21%), pansexuales (4%), asexuales (2%) y heterosexuales (11%).

 

“Muchas de estas personas tuvieron experiencias desagradables con otros terapeutas, pues percibían rechazo y/o discriminación, por ello agradecieron que se abriera un espacio seguro para poder hablar de sus vidas sin sentir que se les juzgaba, rechazaba y o discriminaba”, explica el reporte sobre el servicio de terapias para jóvenes LGBTTTI+.

 

Uno de los principales resultados del diagnóstico señalan que el núcleo familiar es el principal contexto en el que las y los jóvenes LGBT son objeto de violencia, pues de los 164 pacientes atendidos por el INJUVE, el 62% informó ser o haber sido víctima de violencia dentro de su propia familia.

 

De ese porcentaje, el 59% de las y los jóvenes encuestados dijo percibir esta violencia por parte de su madre, 54% por su madre, y 32% por parte de su hermano o hermana. Las principales formas en la que se expresa esta violencia son insultos (67%), rechazo (66%), golpes (29%), acoso (21%) y amenazas (17%).

 

Las principales consecuencias de enfrentarse a estas formas de violencia son depresión (71%), falta de sociabilidad (44%), baja autoestima (38%), bajo rendimiento académico y/o laboral (26%) y deserción escolar (16%).

 

Otros espacios en los que se genera violencia entre jóvenes LGBTTTI+ son el ámbito escolar (48%) y el espacio público, empresas y transporte (59%), siendo en ambos casos los insultos la forma de agresión más prevalente con 84% y 79% respectivamente.

 

En el caso del espacio escolar, el 94% de los que afirmaron sufrir violencia en este ámbito explicaron que las agresiones provenían de sus compañeros, el 21% por parte de docentes y el 7.5% de personas administrativo.

 

Los principales motivos de consulta por parte de las y los jóvenes LGBTTT+ fueron los conflictos de pareja, baja autoestima e inseguridad, salir del clóset, escasas habilidades sociales, rechazo familiar por orientación sexual, ansiedad y/o depresión por transición de género. Cabe señalar que algunos pacientes reportaron más de un motivo de consulta.