Culiacán, Sinaloa.- Autoridades de cultura del Estado están buscando que los cementerios más antiguos que se localizan en algunos municipios de Sinaloa sean declarados patrimonio cultural de México, ello, ante la majestuosidad de su arquitectura e historia que alberga cada uno de ellos.
 
Caracterizadas por sus grandes bóvedas de mármol y cantera, propias del estilo neoclásico, la arquitectura funeraria de Sinaloa se encuentra en estos momentos en deterioro, por lo que autoridades urgieron al INAH no descuidar el gran patrimonio histórico que existe en cada uno de ellos.
 
Durante la conferencia La Arquitectura Funeraria en Sinaloa, la historiadora Walkyria Angulo Castro detalló que la arquitectura en algunos panteones de Sinaloa sigue permaneciendo edificaciones construidas a finales del siglo XIX y principios del XX, tienen influencia del estilo arquitectónico neoclásico.
 
La doctorante explicó que durante algunos años se ha recorrido todos los cementerios del estado, ello, con el propósito de estudiar el origen de cada uno de ellos, en donde se ha encontrado con interesantes historias y mausoleos que datan de siglos atrás, por lo es importante que el Instituto Nacional de Arqueología e Historia de muestra de la importancia de ello.
 
Informó que entre los cementerios más significativos de Sinaloa se encuentran:
El cementerio de Sinaloa de Leyva que fue construido durante las primeras tres décadas del siglo XIX, en donde se localizan tumbas de diversas épocas con arquitecturas diversas. Lo curioso de ese cementerio, dijo, es que se encuentra una tumba a las afueras de ese cementerio.
 
“Existen dos historias del porque esa tumba no está dentro del panteón. La primera es que se cree que el difunto falleció a causa de alguna epidemia y por ello no se enterró dentro del cementerio y la otra, se dice que fue a causa de que la mayoría de las tumbas correspondían a una familia adinerada de esa época, pero al pelearse, no permitieron que el difunto fuera enterrado junto a los otros familiares”
 
la historiadora Walkyria Angulo Castro dijo que en El Fuerte existió un panteón que después fue destruido. Sin embargo, hay otro cementerio antiguo en el municipio, que es de una sola familia que vivió hace siglos, sin embargo, se encuentra en estado de deterioro avanzado.
 
En Pueblo Viejo, Guasave se tienen las tumbas más antiguas registradas en el Panteón Municipal de Ocoroni. Datan de 1813, de acuerdo con los años registrados en las placas, que a decir de los pobladores son de piedra, con las letras labradas con cincel.
 
Entre las tumbas más destacadas esta Anselmo Castillo, quien falleció a la edad de 48 años el 21 de enero de 1814. 
 
En el sur del estado, propiamente en Mazatlán se localizan dos cementerios antiguos que albergan grandes historias y edificaciones majestuosas: El templo de San José y el Panteón Angela Peralta.
 
En el primero, según dice la historia, se cree que a un lado del Templo de San José existió un cementerio, pero que por las obras realizadas fue destruido
No así el panteón Angela Peralta,  fue bautizado con este nombre en honor a la cantante de ópera de talla internacional, nacida en la ciudad de México, el 6 de julio de 1845, y que falleciera, sin poder dar un concierto en Mazatlán a los 38 años, víctima de la fiebre amarilla, el 30 de agosto de 1883. Y aunque su nombre fue simplificado se llamaba: María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Enfrena Peralta Castera.
 
Durante su conferencia destacó que los dos cementerios más antiguos de Sinaloa son el Español y Chametla, ubicados en el municipio El Rosario, y que datan de las tres primeras décadas del siglo XIX.
 
En el caso del Panteón Español, ubicado en la cabecera municipal El Rosario, se trata de un cementerio construido en 1830, el cual ha sido utilizado únicamente por los primeros europeos asentados en esta región y por sus descendientes. De esta manera está principalmente ocupado por difuntos de las familias Fletes, Cibrián y Noris, entre otras.
 
En este cementerio, se conservan 30 tumbas con más de 100 años de antigüedad, algunas de las cuales fueron construidas a principios del siglo XIX bajo un estilo implementado por la orden jesuita, que consistía en grandes bóvedas hechas con ladrillo y revestidas con mármol.
 
Respecto al panteón Chametla, ubicado en el poblado del mismo nombre, las 20 tumbas con una antigüedad mayor a cien años que aún se conservan, 
De la región central de Sinaloa destacó que en Culiacán se encuentra el Panteón San Juan, puesto en servicio desde el 13 de mayo de 1844, a iniciativa  de Don Lázaro de la Garza y Ballesteros, obispo de la antigua diócesis de Sonora. 
 
Delimitado por una barda de piedra, con un ingreso que forma un arco escarzano y que originalmente presentaba un alto remate curvo, hasta que en una funesta intervención realizada a finales de los años 70, se le hizo un rebaje, perdiendo el carácter virreinal que su forma original le imprimía. 
 
En su interior existen diversos monumentos funerarios, algunos dignos de citarse por la pertinencia de su lenguaje arquitectónico, otros por el valor histórico que para la ciudad y el estado representan, tales como las tumbas de Francisco Cañedo, Buelna, uno de la colonia china, y hasta la de una misteriosa “Margarita Gautier”, acaso una interesante broma o amoroso homenaje de un admirador de “La Dama de las Camelias”.
 

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