La Banda Sinfónica Juvenil ofrece conciertos al aire libre cada dos viernes en la Plazuela Obregón, con el propósito de establecer contacto directo con la comunidad

 

Culiacán Sin.- Con una serie de piezas clásicas de autores franceses y  para ballet, la Banda Sinfónica Juvenil del Instituto Sinaloense de Cultura, se presentó el pasado viernes con su programa de conciertos al aire libre en la plazuela Obregón, bajo la dirección del maestro Baltazar Hernández Cano.

 

La agrupación, integrada por alrededor de 70 alumnos de la Escuela Superior de Música del Instituto Sinaloense de Cultura, abrió su participación con la Marcha militar francesa (final de la suite Argelia), de Camile Saint-Saens, en el que mostró la elegancia de esta música y que fue interpretada con la calidad que la caracteriza.

 

Continuó con Selecciones de la ópera Fausto, de Charles Gounod, en versión para banda de M.C. Meyrelles, y luego con la Introducción y música del balletHerodías, de Jules Massenet, con un arreglo de Dan Godfrey, llenando la noche con piezas como la Danza egipcia; Danza babilónica; Danza gálica; Danza  fenicia y final.

 

Luego, los chicos interpretaron los seis movimientos de la Música de ballet de la ópera Romeo y Julieta, de Charles Gounod, con arreglos de Godfrey, plenos de romanticismo y fueron aplaudidos por el respetable.

 

La fiesta musical cerró con la Suite del ballet Coppelia, de Leo Delibes, integrada por una serie de escenas como son Fanfarria y Marcha de la campana; Vals de las horas; Danza de los autómatas; La boda en el pueblo; Introducción y vals de la muñeca  y Marcha de los guerreros, en un arreglo de Dan Godfrey.

 

La Banda Sinfónica Juvenil ofrece conciertos al aire libre cada dos viernes en la Plazuela Obregón, con el propósito de establecer contacto directo con la comunidad, de promover un repertorio amplio de música sinfónica que abarque tanto las expresiones populares como las de los grandes maestros, y ofrecer a la población un espacio de esparcimiento y deleite espiritual, que propicie una mayor calidad de vida, cohesión familiar y desarrollo social, y preservar la tradición centenaria de las bandas en las plazas.

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