Los bailarines fueron reciamente aplaudidos por los asistentes, muchos de ellos nunca había visto un espectáculo de este tipo

 

Culiacán, Sin.- Con una intervención artística de danza contemporánea en la plaza comercial Fórum, a cargo de  las compañías La Chorcha y Zona Cero, el Instituto Sinaloense de Cultura puso en marcha el programa Operación Danza Ambulatoria José Limón (ODA Limón 2017), como parte de las actividades previas al 31º Festival Internacional de Danza José Limón, que se realizará a fines de abril.

 

El espectáculo, que atrajo a gran cantidad de público, mucho del cual permaneció en sus asientos durante la casi una hora que duró, se realizó en el sector nuevo de ese complejo comercial de esta capital, e inició con la compañía Zona Cero, que presentó en uno de los pasillos la coreografía Rapsodia, de Jorge Luis Salazar, interpretado por él mismo y por Ana Karen Beltrán, con voz y música de Facundo Cabral (No soy de aquí ni soy de allá) y temas de música popular.

 

Y en un escenario junto a la fuente, el grupo La Chorcha presentó cinco breves coreografías, con el tema La edad mía, financiado por el PECDAS, de tipo didáctico y con temas accesibles, actuados por Adriana Salazar, Edna Lomont, Cristina Guillén, Ana Karen Beltrán y María Diep.

 

Primero la pieza ¿Qué es la danza contemporánea?, de Javier Basurto, de corte didáctico, donde las intérpretes muestran los distintos tipos de danza y muestra que la expresión corporal, es el material de que se nutre la vertiente contemporánea.

 

Tarta de carne, de Scarleth Acosta, es el tema de la vejez, en la que dos ancianas celebran solas el cumpleaños de una de ellas, y recordando, reviven los días de felicidad y vuelven a ser felices, aunque después los achaques de la edad vuelvan a atormentarlas.

 

Y en Suficiente, de Ana Karen Beltrán y Jorge Salazar, los bailarines nos hablan de una relación interpersonal y de cómo los personajes resuelven sus conflictos.

 

Y cierran con Isadora, un homenaje de las cuatro bailarinas a la coreógrafa y bailarina estadunidense Isadora Duncan (1877-1927), con bastantes alusiones a la trágica muerte de quien es considerada la madre de la danza contemporánea.

 

Los bailarines fueron reciamente aplaudidos por los asistentes, muchos de ellos nunca había visto un espectáculo de este tipo, algunos los comparaban con la mímica mientras, otros, quedaban fascinados por esas historias breves, pero inteligibles si se pone la suficiente atención.

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