Durante el acto, su hija Angélica Aragón recibió la Medalla Paul Harris del Club Rotario, de manera póstuma para el cantautor

 

Culiacán, Sin.-  Con un homenaje póstumo por parte de los directivos del Club Rotario Culiacán Tres Ríos, y la entrega de la medalla Paul Harris, concluyó el concierto Ferrusquilla Sinfónico, en el Teatro Pablo de Villavicencio, donde la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, bajo la dirección del maestro Gordon Campbell, ofreció un programa integrado con una selección de las más exitosas piezas de José Ángel Espinoza Ferrusquilla (1919-2015), fallecido hace un año.

 

A nombre del cantautor fallecido el año pasado, recibió el diploma y medalla su hija, la reconocida actriz Angélica Aragón, quien previamente, al inicio del concierto, había leído una relación de hechos y obras sobre la vida y obra de este autor de algunos temas de presencia internacional, entre ellas, Échame a mí la culpa, que es la segunda canción mexicana más grabada en el mundo.

 

Por parte del Club Rotario Culiacán Tres Ríos, estuvo su presidente, Jesús Ramón Guerrero Inzunza, acompañado por algunos de sus compañeros, quien dijo que este homenaje a Ferrusquilla estaba planeado desde hace tiempo, pero lo interrumpió la muerte del homenajeado, tanto el concierto como la entrega de la medalla Paul Harris máximo galardón que otorga el Rotarys International.

 

Al agradecer el reconocimiento, Angélica Aragón dijo que mi padre siempre tuvo aprecio y admiración de las sociedades altruistas porque él fue beneficiario de algunas de ellas como el Club de Leones que le permitió continuar sus estudios en preparatoria y los Shriners operaron once veces a un pariente nuestro de Choix que padecía de polio, así que sabemos de los beneficios que organizaciones como el Club Rotario realizan.

 

Previamente a la entrega del reconocimiento, la Orquesta fue aplaudida al interpretar un conjunto de piezas compuestas por Ferrusquilla, con arreglos sinfónicos realizados por los músicos cubanos Gonzalo Romeu, Tony Taño y Aneiro Taño, el mexicano Ricardo Martín Jáuregui, el argentino Alberto Núñez Palacios, y el ruso Dimitri Dudin.

 

El concierto abrió con una pieza recopilatoria con aires sinfónicos llamada Tributo a Ferrusquilla, para luego desglosarse en cada uno de los temas completos, acompañados por el audio de una entrevista que le hiciera la periodista Guianeya Román, en la que en breves chispazos, el compositor relata cómo surgió cada uno de los temas.

 

Un homenaje a la tierra que, al salir de Choix, niño aún, lo acogió, en Mazatlán camino de luz; el recuerdo de un amor en la secundaria en Mazatlán (Y ya, cuya letra original mencionaba al puerto en un verso que le quitó la disquera), la petición de tema para una película en El camisa de juera, la impresión de ver llorar al conocido actor “El Chino” Herrera en un velorio, de la que surgió Sufriendo a solas.

 

Y así: Sin pasaporte, Twist de las arrugas, Échame a mí la culpa, Cariño nuevo, La ley del monte, El libro de los dioses, Envidias, El tiempo que te quede libre  y En Sinaloa nací.

 

Los temas fueron aplaudidos intensamente por el público asistente, refrendando una vez más el cariño y fidelidad a un hombre que hizo grande a Sinaloa y a México a través de sus canciones, que aún hoy se siguen cantando, aunque –como sucede muchas veces en la música popular- las nuevas generaciones no sepan quién es el autor.

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