“Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado.”

Louis McHenry Howe, político estadounidense

 

La desinformación brindada a la ciudadanía en relación a las candidaturas “ciudadanas” en Sinaloa es abrumadora, por una parte los abogados e interesados corifeos de quienes ya se apuntaron para ser los primeros en buscar el poder público a través de este nuevo método, en su mayoría tienden a destacar a éstos como asépticos e impolutos simplemente por no pertenecer a un partido político, o bien por haber renunciado a alguno días o hasta minutos antes de su inscripción; mientras que por otra parte sus detractores apuntan a los peligros de que grupos fácticos, tales como los relacionados con la delincuencia organizada, o bien grupos ya bastante enquistados en el poder público, tengan otra vía de acceso –o permanencia- al mismo. Mientras, poco ha hecho la nueva autoridad electoral para informar a la ciudadanía, con precisión y autoridad, sobre la justa dimensión, naturaleza y expectativas que pueden construirse a partir de este tipo de candidaturas.

 

En primer lugar, habría de destacarse la imprecisión de su denominación como candidaturas “ciudadanas”. De acuerdo con el artículo 34 de la Constitución Federal mexicana, ciudadano es todo aquel hombre o mujer que teniendo la nacionalidad mexicana, haya cumplido 18 años y tenga un modo honesto de vivir. Así, tan ciudadana es la Senadora de la República elegida bajo las siglas de determinado partido político del cual es militante activo, como el personaje común de la vida diaria que lucha por llevar el sustento a su familia y que no se involucra en actividades partidarias o políticas. En segundo lugar ¿Realmente un candidato “ciudadano” puede representar mejor los intereses de los habitantes de su circunscripción, que otro emanado de un partido político? Y en tercer lugar, si un candidato propuesto por un partido puede ser evaluado en su desempeño a la luz de determinados documentos básicos, que definen los principios y objetivos de tal o cual partido ¿En relación a qué evaluaremos el desempeño y decisiones de un candidato electo bajo la nueva vía especial?

 

En realidad el surgimiento de este tipo de candidaturas presenta a la fecha más dudas que respuestas y peor aún, que lejos de abonar al derrumbe de la “partidocracia” apuntan bajo su configuración actual precisamente al fortalecimiento de ésta. Sí, habría que esperar a observar quienes logran ser electos bajo esta vía, y ver a qué intereses terminan sirviendo, pero sin dejar de considerar que la erección de este tipo de candidaturas tal vez sea la puerta falsa que nuestros legisladores federales y estatales eligieron para evadir el claro y evidente problema, de su carencia de una auténtica representación popular. Claro, a menos que usted amable lector, lectora, se considere representado o representada por su diputado local o federal ¿Sí?

 

Pavimentando.- Aunque no falta quien sugiera que el presidente municipal de Culiacán se encuentra pavimentando pero su precandidatura para la gubernatura del estado, en realidad sí es evidente el empuje que Sergio Torres Félix se encuentra brindando al rezago histórico que en la materia presenta la capital sinaloense. En gira de trabajo por la sindicatura de Villa Adolfo López Mateos y 10 colonias populares de la ciudad, donde destacó el compromiso de los comités vecinales pro pavimentación, el primer munícipe realizó la entrega de 12 nuevas calles pavimentadas, representando la inversión realizada a poco más de veinte millones de pesos.

 

Feminicidios.- Agradezco la confianza al comité de selección por haber sido aceptado como integrante del Grupo de Trabajo erigido como mecanismo estatal para atender los casos de feminicidios ocurridos en Sinaloa. El propósito de tal grupo, derivado de los compromisos derivados del “Pacto Sinaloa, proteger a las mujeres es tarea de todas y todos”, es atender a las causas estructurales que generan este fenómeno, la debida atención de sus víctimas directas e indirectas, promover la transparencia de los procesos de investigación ministerial relacionados con los mismos, y garantizar que las investigaciones realizadas se conduzcan bajo los principios de la debida diligencia, perspectiva de género, y con respeto irrestricto a los derechos humanos.

 

Twitter:  @jramonguzman

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