“Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas”

Aristóteles

 

 

La fotografía se muestra al pie de esta columna, en ella, diputados federales y senadores departen en sana convivencia en algún restaurant de la Ciudad de México. La única mujer en la fotografía es la senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo, a quien un indiscreto dedo tal parece la lleva a decir, presente, aquí estoy. Fuera de ello, la fotografía carece de algún elemento especial, claro, a menos que reparemos en el mensaje del diputado Blas Rubio Lara, quien al publicarla en las redes sociales afirmó categóricamente “De aquí saldrá quien gobernará Sinaloa”. Las expresiones de los comensales, más que alegres, parecen sobrias, hasta preocupadas, ahí están el senador que regala ejemplares del Príncipe de Maquiavelo en sus fiestas de cumpleaños, el joven diputado federal Jesús Valdés, el diputado Blas Rubio en la esquina derecha enfundando un inoportuno sombrero, entre otros. Preside el sínodo, el senador Aarón Irízar López. Pero sólo una cosa le faltó aclarar a nuestro clarividente vaquero defeño, ¿Cuándo? Pero si atendemos a las declaraciones de Heriberto Galindo, otro de los asistentes al convite, quien señaló a un diario local que se encuentra “…ante la última y la única oportunidad…” de convertirse en gobernador del estado, nos imaginamos que los augurios de Rubio Lara se refieren al 2016. Y es que si los años pueden alcanzarle, por ejemplo, Jesús Valdés, secretario general del PRI en Sinaloa, quien tal vez por ello no se deja avasallar por sus válidas ambiciones, no es el caso de su todavía coordinador, Heriberto Galindo. Pero esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

 

Ahora bien, en un intento por develar los posibles orígenes de la “certeza” del legislador guasavense, analizaremos las ideas de Ronald Rumsfeld al respecto. De acuerdo al ex secretario de defensa de los EE.UU, existen conocimientos conocidos (known knowns), o sea, cosas que sabemos que sabemos; conocimientos desconocidos (known unknowns), a saber, cosas que sabemos que no sabemos; y desconocimientos desconocidos (unknown unknowns), que no es otra cosa que cosas que no sabemos que no sabemos, o en sentido contrario, que creemos saber aunque en realidad no las sepamos. Así, nos encontramos ante tres posibles posiciones respecto al conocimiento de quién será nuestro próximo Gobernador o Gobernadora Constitucional: 1) la certeza de tal conocimiento, nos preguntamos ¿El mismo Peña Nieto lo sabrá?; 2) la certeza de nuestro desconocimiento, como sin rubor confesamos que es nuestro caso; y 3) el desconocimiento de la propia ignorancia, muy seguramente la fuente de donde bebió su conocimiento o su ignorancia, el diputado Blas Rubio.

 

Pero más allá de las sutiles diferencias entre una cosa y la otra, que por su importancia no debieran abandonarse al mundo de la lógica, existe otra cuestión de orden práctico que es necesario considerar: qué pensarán César Camacho, presidente nacional del PRI, así como el Presidente de la República, de que legisladores federales se anden repartiendo con la cuchara grande cuando el mismo Palacio Nacional es amenazado por las llamas. Por cierto, otro de los asistentes llegó más lejos en sus pronunciamientos al asegurar que a él Peña ya se la prometió. Pero esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

 

Mala leche

A dos largos años de que Mario López Valdez concluya su periodo como gobernador constitucional de Sinaloa, la velada guerra electoral que algunos de los pretendientes han venido desplegando se torna no solo descarnada sino visible y hasta obvia. Para muestra bastan los recientes señalamientos donde se acusa al senador Daniel Amador Gaxiola de un “extravío” de 50 millones de pesos de las arcas del sindicato magisterial; y una acusación de tintes calumniosos en contra de la senadora Diva Gastélum por la presunta adquisición de un inmueble por 40 millones de pesos en exclusiva zona del Distrito Federal. Lo cierto es que mientras tirios y troyanos se acusan mutuamente de los ataques emprendidos en su contra, otro senador, el calladito Aarón Irízar López, no pierde la oportunidad de aprovecharse de tal situación para alimentar sistemáticamente sus aspiraciones. Mucho cuidado, que la ambición hace traidores. ¿Verdad senador?

 

La del estribo

 

Flaco favor le hace el diputado federal Heriberto Galindo Quiñones a su “amigo” Enrique Peña Nieto al abrirle un nuevo frente con su desbocada candidatura por la gubernatura de Sinaloa. Si el presidente de la República, un día sí y el otro también, lucha por que sus niveles de aceptación popular no terminen por derrumbarse, en un nivel histórico que ya constituye por sí mismo una amenaza a la gobernabilidad nacional, bien harían Galindo y el resto de los legisladores federales en dejar de anhelar el bien futuro, cuando ni siquiera el presente se encuentra seguro. Bien dicen que cosa rara es este mundo, donde el enemigo cerca es menos enemigo, y el amigo cerca menos amigo. ¿Será?

 

Twitter:  @jramonguzman

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