“Tener fe significa no querer ver la verdad”

Friedrich Nietzsche

 

 

La misma pesadilla que venía atormentándolo los últimos meses volvió a despertarlo en esa fría madrugada, mucho tiempo había pasado ya desde que las visiones de su antiguo benefactor, aquel que le había entregado la receta secreta de sus hoy exitosas tortas, habían desaparecido. A la fecha el ingrediente especial de esas ricas tortas de jamón, queso y verdura había permanecido muy oculto entre los rincones de su cabeza, ¿para qué arriesgarse a escribirla? Se había preguntado en múltiples ocasiones. Se trataba de un simple ingrediente que integraba la salsa con la que acompañaba su solicitado producto. Recordó cuando la necesidad lo había llevado a la venta de paletas de hielo al nacer el primero de sus hijos, y recordó también la súbita aparición del personaje que a través de su revelación habría de cambiar completamente su vida. Inesperadamente, una tarde este se le plantó enfrente y le dijo: déjate de pendejadas, ahora vas a vender tortas frías, y después de explicarle la forma en que las prepararía se despidió para nunca más volver. Luego de muchos años de beneficiosa venta de su producto, deseaba volver a encontrarse con su misterioso benefactor y poder agradecerle tan preciado regalo. Apenas en sueños lograba recordarlo en algunas ocasiones, hasta que súbitamente un día dejó de aparecerse. Aunque primero temió que tal hecho pudiera significar la pérdida del favor de sus multitudinarios clientes, sus ventas lejos de disminuir se incrementaron hasta el punto de ocuparse la mayor parte de su tiempo en elaborar la salsa secreta. Pero su situación había cambiado en los meses recientes, ahora, en lugar de su benefactor se le aparecía en turbios sueños un nuevo cliente que amenazaba con llevar a la ruina su empresa familiar. Unos pocos segundos le bastaban para recrear su imagen con sus finos pantalones, su delgado y estilizado bigote. Por su cara camisa se asomaba un varonil vello corporal que contrastaba con una muy femenina mirada. ¿Ahora sí me vas a fiar una tortita? le preguntaba este siempre que se le aparecía en el lugar y en la hora menos pensada con un torcido cigarro sin filtro en la boca. No alcanzaba a articular una palabra cuando automáticamente su mano tomaba un par o un tercio de tortas y se las entregaba. El pesar y la culpa lo atormentaban durante los siguientes días hasta que de nuevo el suceso se presentaba en exactamente los mismos términos y después de sucumbir ante tan amable solicitud se abandonaba en nuevos episodios de tristeza y consternación. Sus hijos se lo advirtieron: padre, ya no le fíes tortas por favor, pero después de ver sus pantalones de lino y su bigote bailar sobre sus habilidosos labios le entregaba sin dudar las tortas solicitadas mientras que en sus adentros se repetía: ya me pagará, sí, ya me pagará…

 

Mala leche

Luego de las acusaciones de un uso faccioso del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Sinaloa en contra del alcalde de Culiacán Sergio Torres Félix, parece que la “salación” se apoderó de ese órgano jurisdiccional. A la denuncia interpuesta por Torres Félix en contra de “Jimmy” Ruiz y su abogado por presuntamente utilizar facturas falsas con el fin de inflar hasta la estratósfera el importe de la indemnización, se suma ahora el nuevo escándalo del enfrentamiento de sus integrantes frente a medios de comunicación y el descubrimiento que desde diciembre pasado existe en la Auditoría Superior del Estado una denuncia por malos manejos en el presupuesto de dicha institución. Se comenta que de acuerdo al estudio realizado por el despacho de abogados que lleva el asunto al Ayuntamiento de Culiacán, el litigio podría terminar, por lo menos, con la inhabilitación de los funcionarios responsables de elaborar el proyecto de resolución. ¿Será?

 

Twitter:  @jramonguzman

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