Un estado de ánimo que todos alguna vez hemos sentido: estar fuera de foco. Esos momentos en los que nos sentimos como si fuéramos un globo de gas que navega a la deriva y que obedece los caprichos del viento. Sin rumbo claro, sin horizonte fijo.

 

Pues no todo el tiempo podemos estar en la cima de la creatividad, de la euforia o viajar montado en la cola del cometa. De hecho, los silencios y las pausas son necesarios para que la música sea música y se pueda apreciar. Sin embargo, cuando me encuentro en una de esas etapas, fuera de foco, algo me presiona y me dice que debo salir de ella inmediatamente.

 

Es un hecho que en esos momentos de crisis de identidad no sabemos bien hacia donde apuntar el dedo para definir con exactitud cómo nos sentimos; lo único que sabemos es que la vida se percibe con un lente desenfocado.

 

EckartTolle diría que lo anterior se debe a ese constante estar en un mundo horizontal y pensar en el pasado, en lo que hice, en lo que logre, en lo que perdí, en lo que dejé; o bien, es resultado de dirigir la energía y la atención al futuro, en ese continuo enfoque hacia lo que sucederá, que perpetua la negación del ahora y por ende de la felicidad.

 

“Cuando discutes con la realidad pierdes, pero sólo cien por ciento de las veces”, como diría Byron Katie. Esto no significa renunciar o desear un cambio de cualquier tipo en nuestra vida. Simplemente es pararse firme en el terreno en que te encuentras hoy y ubicarte con un globito dentro del mapa de tu vida y apreciar lo que tienes.

 

Al mismo tiempo, al ser paciente y buscar enfocar tu atención y energía en aquello que te apasiona y te hace vibrar podrás darte cuenta de que lo que requerimos para recuperar el foco y el sentido de plenitud, no es algo que venga del exterior, no es algo que alguien nos pueda dar: surge de nosotros, de aceptar que es normal sentirse fuera de foco de vez en cuando y que esto es algo transitorio.

 

Las preguntas clave para superar el momento son: ¿Qué es lo que esta sensación incómoda me quiere enseñar? y ¿qué necesito hacer?

 

Con esta perspectiva las cosas poco a poco comenzarán a alinearse.

 

¡Vive tu vida! Siéntela, lánzate, disfrútate, equivócate pero apasionate por ella.

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