En su libro Well Being, Tom Rath y Jim Hartes, directores científicos y de investigación de dicha empresa, describen cinco elementos como factores importantes con los que podemos hacer algo y a los que podemos modificar; estos son: trabajo, relaciones, salud, finanzas, comunidad.

 

Si quieres saber cómo se encuentra tu nivel de bienestar hazte las siguientes preguntas:

 

¿Por las mañanas te levantas con ganas de enfrentar el día?

 

¿Cómo estás en el amor y las relaciones personales?

 

¿Cómo manejas tus finanzas?

 

¿Cómo se encuentra tu nivel de energía y salud?

 

¿Qué tanto te involucras con tu comunidad?

 

Estos aspectos claves son simplemente los que determinan tu calidad de vida.

 

Es interesante saber que mientras 66 por ciento de las personas califican alto en alguna de las cinco preguntas anteriores, sólo siete por ciento puede decir que se siente plena en todos los ámbitos que involucran.

 

“Que cosa extraña es el hombre, nacer no pide, vivir no sabe y morir no quiere”. Proverbio chino.

 

En la tabla general de bienestar en el mundo, Dinamarca ocupa el primer lugar, España el numero 11, México el número 16 -que no está mal-, Estados Unidos el numero 19, Alemania el numero 37, China el numero 91 y por ultimo, en el numero 130, un país llamado Togo ubicado en África. Lo triste es que si cojeas aunque solo sea de una de estas áreas, como nos sucede a la mayoría, tu bienestar general se daña y se desgasta. Lo alentador es que basta mejorar aunque sea un poquito en el placer de día a día, para que todo tu bienestar aumente.

 

Imagina que estás lleno de amigos, tienes seguridad económica, y buena salud, pero no te gusta lo que haces a diario. Es muy probable que te quejes con frecuencia sobre lo frustrante que es tu trabajo. Esto te causa estrés y eleva tus niveles der colesterol y triglicéridos, lo cual cobra una cuota en tu salud. ¿Te imaginas la vida del contador sin su música? Y ni hablar de cuando una persona se queda sin trabajo. De acuerdo con Gallup, la gente se recupera mas fácil de la muerte de su pareja, que de un periodo –largo- de desempleo.

 

El mejor indicador para saber si disfrutas lo que haces es responder a la pregunta: “¿seguiría haciendo lo que hago aunque no me pagaran?”. De hecho, cuando alguien no disfruta lo que hace, espera con ansiedad el fin de semana y ve con terror los lunes.  Esto explica por que es más común que los infartos sucedan en lunes. En cambio, conforme una persona realiza una actividad que le satisface y disfruta, tanto el colesterol, el cortisol, como los triglicéridos disminuyen notablemente. Por lo tanto, enrolarte en algo que te apasiona puede ser una de tus mas importantes prioridades para mantenerte sano y joven por muchos años.

 

Una de las maneras de disfrutar el trabajo es tener la oportunidad de expresar tus fortalezas a diario. Cuando esto sucede, la gente puede disfrutar sin cansarse una semana de cuarenta horas; mientras que los que no utilizan sus fortalezas se agotan en tan solo una semana de veinte horas laborales.

 

Rath y Harter nos dan tres recomendaciones para vivir mejor:

 

Usa tus fortalezas todos los días.

 

Pasa más tiempo con personas que estimulen tu crecimiento.

 

Busca más interacción de tipo social con las personas con las que trabajas.

 

Como puedes ver, el bienestar no sólo se limita a tener éxito o salud, es una combinación de varias cosas que son interdependientes. Sin embargo, recuerda monitorear con frecuencia y hacerte la pregunta clave: ¿me gusta lo que hago?.

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