Recuerdas que la vez anterior estuvimos haciendo referencia a algunas personas tóxicas como el mete culpas, el envidioso, el descalificador y el agresivo verbal. A continuación veremos otros tipos de estas personas.

 

El falso

 

En la actualidad oímos hablar de inteligencia intrapersonal, o sea, de la inteligencia que nos capacita para poder llevarnos bien con nosotros mismos.

 

Inteligencia intrapersonal es la capacidad de que disponemos para conocer, entre otras cosas, nuestras limitaciones y actuar sobre ellas. Esto es fundamental, ya que aquello de nosotros que no conocemos puede convertirse en el factor limitante, en la restricción y en la barrera que se levantará ante nosotros, impidiéndonos alcanzar cada objetivo o meta diseñada.

 

Dicen que los pueblos perecen por falta de conocimiento; lo mismo sucede con nuestra vida.

 

Si no sabes quién eres, a dónde vas, cuál es el equipaje que llevas contigo, de qué estás formado, qué es lo que te falta y qué es lo que tienes en demasía  para alcanzar el éxito, serás tú mismo quien boicotee tu futuro.

 

¿Sobre qué reacciones de tu carácter tienes que trabajar? ¿Iras, enojos, fastidios, miedos, culpas ajenas?

 

Hay capacidades, recursos, potenciales que sólo te pertenecen y fueron creados para que tú los pongas en marcha; sin embargo, en muchas ocasiones preferimos usar máscaras, simular y no mostrarnos tal cual somos.

 

El psicópata

 

Encendemos el televisor, vemos las noticias y ¿Con qué nos encontramos? Una adolescente asesina a su familia porque no cumplieron con sus deseos; un hombre dispara y mata a sangre fría porque le tocaron la bocina en un peaje; un conductor reacciona brutalmente cuando otro le hace señales con las luces para pedirle paso; gente que desperdicia dinero tratando de demostrar una posición social que no tiene.

 

Esta es una lista de acciones sin sentido que vemos a diario en los telediarios. Los psicópatas están en todos lados. Psicópata no es solamente un estafador, un asesino en serie, sino que puede ser una persona que está en el trabajo, en la escuela, en la iglesia, en cualquiera de los ámbitos donde nos movemos. Los psicópatas son expertos en la mentira y en los engaños y tienen como fin traicionarte y arruinar tu vida.

 

Es de suma importancia resaltar que estos personajes no son antisociales a simple vista, sino que se caracterizan por su capacidad de adaptarse y alterar su forma rápidamente.

 

Muchos profesionales los comparan con los reptiles, en mayor medida con el camaleón, por su gran capacidad de cambiar de aspecto adaptándose al que resulte más ventajoso.

 

Sus rasgos y actitudes más llamativos son: muestran una imagen que en realidad no tienen y que ellos mismos  inventan; son personas que no aman a nadie; los otros sólo le sirven para conseguir más dinero, sexo, poder; siempre se ofenden por todo; “llevan y traen todo el tiempo”; adoptan máscaras de espiritualidad y religiosidad; son resentidos y amargados; etcétera.

 

El mediocre

 

Cada día te levantas y haces lo urgente, pero no haces lo importante. Cada mañana piensas en lo que tienes que hacer durante la jornada, pero tal vez te olvidas de ti, que eres lo más importante.

¿Cuánto tiempo hace que no te preparas un buen desayuno, que no lees un buen libro, que no vas al cine o disfrutas de una buena barbacoa? ¿Cuánto hace hace que no avanzas en lo que proyectas desde hace tanto tiempo?.

 

Y al día siguiente, ¿Qué haces? ¿Te vuelves a levantar, vuelves a hacer lo urgente y de nuevo tú no quedas incluido en los planes? ¿Dónde quedaron tus sueños, tus metas? ¿Cuál es el beneficio de vivir a expensas ajenas, de satisfacer sin reservar tiempo para lo que realmente es importante?

 

Una de las cosas que hemos perdido, en esa bendita urgencia por cumplir lo que nos pide a diario, es el hábito de apartar el tiempo que necesitamos para capacitarnos y mejorar continuamente.

 

Piensa que si no estás creciendo, estás decreciendo.

 

Tal vez estás trabajando en algo que no te interesa, un trabajo al que accediste en un momento en que no tenías alternativa y necesitabas trabajar sí o sí; quizá cuando quisiste empezar una carrera no se dieron las condiciones para que pudieras hacerlo.

 

Cuidado, la mediocridad, la modorra y el letargo son contagiosos.

 

El chismoso

 

Los rumores se mantienen vivos porque la gente cree en ellos. Cada rumor tiene su mercado: hay personas a las que les encanta chismear sobre temas del trabajo, ya sea de sueldo, de horario o de uniformes; se trata de ese tipo de gentes que sabe hasta las veces que te has levantado de la silla y el tiempo que has tomado para descansar. El rumor es una información difundida sin verificación oficial, es decir, una explicación no confirmada de los acontecimientos. Cuando uno habla de aquello cuya fuente original no ha confirmado, se transforma, no en un comunicador, sino en un cómplice del chisme, en un chismoso.

 

Buscar al responsable primario del rumor no tiene sentido, ya que lo importante es admitir que es uno mismo quien ha creído el rumor y se ha equivocado al comentarlo. Siempre que nos proponemos buscar “al malvado que dijo eso” perdemos de vista que nosotros también somos responsables (aunque evitemos admitir nuestra propia participación). Aquellos que siguen hablando del chisme después de haberlo escuchado son tan responsables como el autor. Es uno mismo quien, al creerlo o al comentárselo a otro, lo difunde.

 

Nota: Continuaremos la próxima sesión hablando sobre este tipo de personas.

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