Bioenergética es autoconocimiento a través del lenguaje corporal.

 

El lenguaje del cuerpo puede dividirse en dos partes. Una trata de las señales y expresiones corporales que proporcionan información sobre el individuo; la segunda, de las expresiones verbales basadas en funciones del cuerpo.

 

La bioenergética estudia cómo el individuo maneja el sentimiento del amor. ¿Está cerrado su corazón, o lo tiene abierto de par en par? O bien, ¿abierto al mundo y cerrado a determinados aspectos del mismo? Su actitud puede determinarse observando la expresión del cuerpo, pero para ello es necesario entender el lenguaje corporal.

 

La terapia supone un viaje hacia el descubrimiento de sí mismo: no es breve ni sencillo, ni tampoco está libre de padecimientos y penalidades. Supone peligros y riesgos, pero debe tenerse presente que tampoco la vida está libre de reveses, porque también constituye una excursión rumbo al futuro desconocido. La terapia bioenergética nos retrotrae al pasado olvidado, pero este no fue un periodo de seguridad e inmunidad, porque si no, no habríamos salido de él con cicatrices de las batallas libradas.

 

Las diversas estructuras de carácter se clasifican en bioenergética en cinco tipos fundamentales. No estamos clasificando aquí personas, sino posiciones defensivas. La personalidad de un individuo en cuanto distinta de su estructura de carácter, está determinada, es decir, por fuerza de sus impulsos y por las defensas que ha construido para controlarlos.

 

Estructura del carácter esquizoide

 

Individuo cuya personalidad hay tendencia hacia el estado esquizofrénico, disociando, por ejemplo, el pensamiento del pensamiento. Tendencia a retirarse hacia adentro. Disminuido el sentido del yo, cuyo ego es débil. Tensiones musculares crónicas en la base de la cabeza, los hombros, la pelvis y las articulaciones de las caderas. Es débil, la formación de sus impulsos puede explotar en forma de violencia y hasta de crimen. El problema es la defensa. Hay una división, energética del cuerpo en la cintura, que produce la desintegración de las mitades superior e inferior. El cuerpo es estrecho y está contraído. La cara es como una máscara. Los brazos penden como apéndices más que como extensiones del cuerpo. Los pies hacia afuera. El peso del cuerpo carga sobre la parte exterior de los mismos. Discrepancia acusada entre las dos mitades del cuerpo. El paciente fue rechazado en los primeros años por su madre. Este rechazo y esta hostilidad crearon en el paciente el temor de tratar de alcanzar algo. Conducta retraída o no emocional, junto con explosiones esporádicas de cólera.

 

Estructura del carácter oral

 

Contiene muchos rasgos típicos del periodo oral de la vida, o sea, de la infancia. Débil sentido de independencia, la tendencia a estar apegado a los demás, la disminución de la agresividad, y un sentimiento interior de estar necesitando que lo sostengan, atiendan y cuiden. Algunas personas de esta estructura muestran una independencia exagerada, que, sin embargo, no aguantan a mantener cuando están sometidas a presiones. El cuerpo tiende a ser largo y flaco. El vello suele ser escaso. La respiración de este tipo es poco profunda. Se observan frecuentemente signos físicos de inmadurez. El tipo oral tiene dificultad en sostenerse sobre sus propios pies. Tiende a apoyarse o pegarse a los demás. La propensión a apegarse a los demás se refleja también en su incapacidad de estar solo. Padece una sensación interna de vacío se observa frecuentemente otras experiencias de desilusión o frustración en la vida temprana del sujeto.

 

Estructura del carácter psicopático

 

La esencia de la actitud psicopática es la negación de sentimientos. El ego o la mente se vuelven contra el cuerpo y sus sentimientos especialmente los sexuales. La función normal del ego es apoyar la búsqueda del placer o parte del cuerpo. El otro aspecto de esta personalidad es el afán por alcanzar poder, y la necesidad de dominar y controlar. Hay un desarrollo desproporcionado de la mitad superior. Una personalidad psicopática necesita tener alguien a quien controlar o dominar. La necesidad de controlar o dominar está íntimamente relacionada con el temor de ser controlado. El psicópata es seductor en su poder simulado, con un encanto suave y astuto. El factor más importante en la etiología de esta condición es que el padre o la madre son seductores sexuales. Hay además un elemento masoquista en la personalidad sicopática, derivado de la sumisión al progenitor seductor.

 

Estructura del carácter masoquista

 

En general se asocia el masoquismo con el deseo de sufrir. La estructura del carácter masoquista se refiere al individuo que padece y se queja, pero sigue sumiso. En su nivel emocional más profundo, muestra fuertes sentimientos de rencor, negativismo, hostilidad y superioridad. La estructura masoquista se caracteriza por un cuerpo bajo, recio y muscular. Es espeso el vello del cuerpo. La piel suele ser en todos los masoquistas de color moreno, debido al estancamiento de la energía. La estructura masoquista se desarrolla en las familias en que el amor y la aceptación se combinan con presiones rigurosas.

 

Estructura del carácter rígido

 

El concepto de rigidez se debe a la tendencia de estos individuos a mantenerse erguidos y tiesos, con orgullo. En esta estructura hay una carga bastante fuerte en todos los puntos periféricos de contacto con el medio. Las áreas principales de tensión son los músculos largos del cuerpo. El tipo rígido tiene un cuerpo proporcionado y armonioso en sus partes, que parece integrado y conectado, y así lo tiene el sujeto. Sus ojos son brillantes, la tez tiene un buen color, hay animación en sus gestos y movimientos. Son ambiciosos, competitivos. El carácter rígido puede ser obstinado pero rara vez rencoroso, en esta clasificación se incluye el varón fálico y narcisista, también pertenece a esta amplia categoría el carácter compulsivo.

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