¿Qué le parece esta frase? ¿Qué siente al ver este concepto? Le parece fuerte, injusta, falsa, equivocada… ¿Quién piensa que la inventó?

 

Alguien que no sabe del dolor, que es muy feliz, que nunca ha sentido en carne propia la angustia; alguien a quien todo le resplandece, alguien que nació en cuna de seda.

 

¿O alguien tan común y normal como usted y como yo? Que hemos conocido en ciertos momentos de la vida la necesidad. Que quizá ha perdido un ser querido, o ha pasado apuros económicos, que ha sido abandonado (a) por el ser amado. Y eso duele; ¿entonces cómo está eso de Nunca Te Rindas, a qué se refiere o cómo lo digiero? ¿Nunca Te Rindas, y con la tempestad encima?

 

Pues bien, esta frase la han formado los conocedores del dolor, los que a gatas han tenido que seguir adelante, todos aquellos que han pasado por estragos en sus vidas y que han tenido la fortaleza de levantarse.

 

Todos aquellos a los que la vida les dijo que había muchas cosas para rendirse, pero que ellos tuvieron agallas para contestarle que había otras tantas para levantarse.

 

La formaron los valientes, guerreros, triunfadores; ¿nos unimos a ellos?

 

Esta frase va de la mano de varios conceptos:

 

Los obstáculos. Goza este día porque es la vida. La misma vida de la vida. En su breve curso estarán todas las realidades y verdades de la existencia: la dicha del crecimiento, el esplendor de la creación, la gloria del poder.

 

La vida sin miedo libera nuestras mejores facultades: la mirada limpia, la alegría inocente, el asombro espontáneo. El grado en que logremos liberarnos de nuestros miedos será la medida de nuestra entrega generosa y confiada a la vida.

 

“Si la noche es tan oscura que no llegas a divisar tus propias manos, puedes estar seguro de que el alba está muy cerca”.

 

La paciencia. Ama la vida así como es, con sus días oscuros y sus días de sol, con sus lágrimas y sus sonrisas, con sus derrotas y victorias.

 

Si corres detrás de la felicidad, esta te eludirá. Como si trataras de atrapar una mariposa. Corre detrás de ella y la mariposa volara, pero relájate y pon atención en otra cosa y la bella mariposa estará dispuesta a posarse en tu hombro.

 

No enumeres jamás en tu imaginación lo que te falta. Cuenta por el contrario, todo lo que posees. Verás, en suma, que la vida ha sido esplendida contigo. Ve tras todo lo que te haya inspirado y sé paciente.

 

La acción. (Ponerse en marcha). “Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa. Tal como es tu deseo es tu voluntad, tal como es tu voluntad son tus actos, tal como son tus actos es tu destino”.

 

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgarte en tu camino. No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas. Se equivoca el que, por temor a equivocarse, no camina.

 

Suéltate, libérate, vuela. Y todo lo que la vida produce de bello y grandioso será alimento para tu corazón, inspiración para tu mente y luz para tus ojos.

 

Cuando estés indeciso en hacer o no algo; valora lo que puedes ganar o perder, hazlo.

 

Muévete, haz algo.

 

El triunfo (alcanzar la meta). La historia ha demostrado que los más notables triunfadores superaron enormes obstáculos antes de lograr el éxito. Lo lograron porque se rehusaron a rendirse después de sus derrotas.

 

Algunos abandonan sus objetivos justo cuando están por alcanzarlos mientras que otros, por el contrario, logran la victoria esforzándose con un último impulso antes de rendirse.

 

Lo que hagas será más importante que lo que logres. Y como te sientas por ello será aún más importante que lo que hayas hecho.

 

Hay mañanas en las que uno abre la ventana y tiene la impresión de que el día lo está esperando.

 

Hemos nacido para volar y tenemos la obligación de remontar una y otra vez el vuelo. Cuando sientas que te derrumbas, que caes vertiginosamente entre astillas y huesos, entre llantos de arena y aguaceros de vidrio, da un par de aletazos. ¡Y arriba!

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