Dejar de criticarte

 

Cada uno de nosotros tiene un papel único que desempeñar en esta tierra, pero cuando nos criticamos lo volvemos insignificante.

 

Dejar de atemorizarnos

 

Busca una imagen de algo que realmente te agrade, para reemplazarlo. Un paisaje maravilloso, un atardecer, flores, deporte, cualquier cosa que ames. Úsalo como interruptor cada vez que descubras que te estás atemorizando a ti mismo.

 

Sé paciente contigo mismo

 

La impaciencia es una resistencia a aprender.

 

Mostrarnos bondadosos con nuestras mentes

 

Eliminar toda culpa, acusación, castigo y dolor. Comprendámonos por tener pensamientos negativos. Podemos pensar que nuestro pensamiento nos está construyendo, no abatiéndonos. El relajamiento puede ser de gran ayuda.

 

Alábate

 

La crítica desgarra tu espíritu y la alabanza lo eleva. Permítete aceptar el bien, tanto si piensas que lo mereces o no.

 

Apóyate

 

Busca amigos y permíteles que te ayuden. Realmente estás siendo fuerte si solicitas ayuda cuando la necesitas. En todas partes hay grupos de apoyo.

 

Ama tus cosas negativas

 

Todas son parte de tu creación, del mismo modo que todos somos parte de la creación de Dios. No importa en qué situación negativa te encuentres, hay una razón para ello, pues de otro modo no la tendrías en tu vida.

 

El humor es un instrumento muy potente, pues nos ayuda a liberarnos y aligera las experiencias de gran tensión. El humor nos permite alejarnos de la experiencia para verla con una perspectiva más amplia.

 

Cuida tu cuerpo

 

Vigila lo que introduces en él. Evita drogas, comida chatarra. Cuando una persona incurre en esto no quiere decir que sea mala persona, sino que no ha encontrado una forma más positiva de satisfacer sus necesidades.

 

Hacer trabajo de espejo

 

Di a ti mismo mirándote al espejo, algo así: “Tengo una comunicación cariñosa, maravillosa con todos los miembros de mi familia, incluyendo a…..”

 

Ámate a ti mismo ahora

 

No esperes hasta que todo sea perfecto. La insatisfacción contigo mismo es un patrón de hábito. Si puedes estar satisfecho contigo ahora, si puedes amarte y aprobarte ahora, entonces cuando entre el bien en tu vida estarás en aptitud de disfrutarlo.

 

Una vez que aprendas a amarte a ti mismo, puedes empezar a amar y aceptar a las demás personas.

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