El partido Sinaloense (PAS) es un apéndice de la UAS o la UAS un apéndice del Partido Sinaloense -cada lector acomoda el orden como mejor le cuadre-. Fundado por el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y versión culichi del Conde Contar de plaza sésamo, Héctor Melesio Cuén, el PAS se caracteriza por sus formas monolíticas, prácticas corporativas, excesivo culto a la personalidad del líder y la utilización masificada de jóvenes y profesores para difundir su propaganda -cualquier parecido con Corea del Norte favor de reclamar a Kim Jung-. El PAS es un instrumento de su líder, carece de vida democrática interna y nula inclusión de liderazgos externos al círculo universitario, como tal su plataforma ideológica se sustenta en el interés inmediato de Melesio Cuen.

 

Actualmente el PAS cuenta con 3 diputados locales y algunas regidurías –todo producto de cuotas plurinominales- hasta la fecha no ha sido capaz de ganar ningún distrito o ayuntamiento. Al ser un partido local y no poder legalmente contender en elecciones federales en solitario en las pasadas elecciones federales, el Partido Sinaloense buscó construir una alianza con otras fuerzas políticas; al no concretar ninguna optó por promover algunos de sus militantes como candidatos independientes, aquí sucedió un caso muy curioso: los aspirantes “independientes” del PAS tuvieron que recabar firmas para acreditar su candidatura, varios de ellos estuvieron en la lista de candidatos con más firmas recabadas a nivel nacional, sin embargo, a la hora de la votación ni siquiera llegaron a la mitad de ellas a la hora de computar las casillas. Cuando Héctor Melesio fue en solitario por una senaduría, bajo las siglas del PANAL, las cosas no fueron mejores, alcanzó un cuarto lugar. La única ocasión que el grupo del exrector consiguió un triunfo fue en la alcaldía colgado de los colores del PRI.

 

El PAS es un gran vendedor de sueños, tiene la capacidad de sentar en la mesa personajes de todos los colores ofertando estructura y miles de votos al proyecto que entregue más posiciones a la causa cuenista -es hora que no llegan los 100 mil votos prometidos en el 2010 para Vizcarra- . La realidad de las alianzas entre el PAS y cualquier fuerza política que se deje conquistar con los argumentos del vendedor, es lo que en economía se conoce como suma 0: las ganancias o pérdidas de un jugador se equilibran con las pérdidas o ganancias de otros participantes. En otras palabras, la cantidad de votos que aporte el PAS en alianza será inversamente proporcional a la cantidad de votos del partido coaligado que salgan por la puerta trasera. Héctor Melesio es un político inmensamente astuto, entiende perfectamente los alcances de su movimiento, es por eso que busca inflar su presencia política colgado de otras fuerzas.

 

El imperio mongol ha sido el más extenso en la historia de la humanidad, se mantuvo menos de 150 años, no construyó nada, fracasó a la hora de transmitir su cultura y pocos recuerdan su trascendencia, pudo existir gracias a las alianzas que forjaron sus kanes con las civilizaciones que conquistaban y no perdían el tiempo en luchas internas: obedecían ciegamente a su Khan. Héctor Melesio está ahora al mando de la horda mongol del PAS-UAS y tiene la motivación suficiente y los recursos para tomar por sorpresa a cualquier agrupación que se deje conquistar. Su expansión depende del número de incautos que se dejen convencer, si no quieren que el imperio crezca… dejen al PAS en PAZ, y como el imperio mongol, desaparecerá cuando su Khan no tenga edad de luchar una batalla más sin aliados que defiendan su carcomido Poder.

 

EL MEMENTO DE HOY

Twitter: @juanordorica

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