Los medios de comunicación en manos de los gobiernos y políticos son más peligrosos que cualquier general rebelde con un ejército bajo su mando. Las democracias modernas no se pueden entender sin un aparato de comunicación que incline la opinión pública de uno u otro lado; no es casualidad que los gastos más inútiles y discrecionales estén en las áreas de comunicación social de cualquier nivel de gobierno, organismo público o Institución del Estado.

 

En nuestro país somos los campeones mundiales de la simulación; esto no es excluyente en nuestros periódicos, televisión, radio y cualquier otro medio que tenga la capacidad de comunicar una idea, tergiversarla, modificarla e interpretar según sea su postura ante determinada situación. En las democracias de primer mundo esta práctica no asusta a nadie. Existen medios de comunicación que abiertamente son fachadas de propaganda de partidos políticos o grupos con ideologías muy definidas de la sociedad. Es famoso el caso de Fox News en EEUU, donde más que una cadena noticiosa es una revista de propaganda de los grupos más conservadores del gigante multicultural que tenemos de vecino, el partido republicano entre ellos. En México no hemos tenido la madurez suficiente de llamar las cosas por su nombre. Es más justo para un sistema democrático conocer los intereses de sus medios de comunicación, que seguir jugando a las escondidas ideológicas de nuestros medios. El sistema político y los fariseos del poder se desgañitan y rompen las vestiduras cada vez que alguien saca al tema la participación de Televisa en la elección presidencial pasada, cuando cierta y claramente tuvo un rol protagónico en la propaganda del entonces candidato y actual presidente, Enrique Peña Nieto.

 

Los medios de comunicación de presencia nacional juegan al equilibrio. Abren algunos espacios a los pensamientos discordantes; esto lo hacen más por conveniencia editorial que por una vocación de pluralidad. Los medios nacionales juegan al tío lolo y al baile de los enmascarados, al final del día son sus convicciones y posturas idolologías las que terminan prevaleciendo en sus contenidos. Son cada vez más escasos los medios que se dedican a transmitir el contenido íntegro de las noticias sin tener algún sesgo ideológico o de intereses que cuidar. Nada de que asustarnos, pero como consumidores de información debemos tener la capacidad de discernir sobre la parcialidad que cada medio busca establecer sobre el público.

 

A nivel local, la desmesura y el activismo encuentran su campo más fértil -al menos a nivel nacional simulan algo de pluralidad, en Sinaloa no-. La mayoría de nuestros medios impresos o electrónicos funcionan como una maquinaria absolutista de propaganda; no les interesa guardar ninguna forma. La verdadera desigualdad entre posturas políticas no se encuentra en las campañas. La cargada de opinión más fuerte se da en los meses o años previos a una elección. Si revisamos con detenimiento el contenido de periódicos, columnas y notas podemos encontrar una insalvable distancia entre el tiempo y espacio dedicado a un partido, mientras la información de la oposición queda escondida entre las notas menos trascendentes o son ridiculizados sistemáticamente entre las columnas de opinión.

 

En Sinaloa merecemos una de dos cosas: que los medios asuman su postura ideológica abiertamente o si quieren seguir escondidos bajo la neblina de la neutralidad cargada, al menos, simular posturas de apertura ante las voces discordantes de todo el espectro ideológico. Cada medio de comunicación es dueño absoluto de sus contenidos, eso jamás debe ser trastocado. La libertad de expresión es un derecho inalienable que costó sangre, debemos defenderlo sobre todas las cosas, pero ya es tiempo de dar el siguiente paso: la transparencia en el ejercicio de las ideas y la claridad en las posturas. Es tiempo de que Sinaloa incluya a sus medios de comunicación en los avances de una sociedad comprometida con las libertades. De otra forma seguiremos viviendo entre el amarillismo, el oficialismo o los críticos de algodón.

 

EL MEMENTO DE HOY

 

Twitter: @juanordorica

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