Es turno de analizar a los pretensos para la gubernatura 2016 que se forman en la línea de arranque pero no pertenecen a partidos políticos tradicionales, o simplemente prefieren optar por la nueva figura de las candidaturas independientes. Pasada la elección del 7 de junio nuestra democracia tiene nuevas reglas; aquellos actores políticos que muestren la habilidad de adaptarse de una manera más rápida a esta realidad podrán sacar más provecho de ella, y tener una historia de éxito que presumir a su descendencia.

 

Manuel J. Clouthier Carrillo.

Sin duda, el fenómeno político de moda en nuestro estado. Manuel supo trascender a su propia personalidad y tomar como suya la bandera del antisistema, tuvo la capacidad de agrupar en torno a su persona el sentimiento de animadversión contra los políticos y materializarlo en votos. Las mayores fortalezas de Clouthier radican en sus discursos apasionados, manejo impecable de las redes sociales, un apellido que es sinónimo de lucha democrática, el enamoramiento de los sectores sociales que regularmente convivían con el panismo, una amplia penetración en la clase empresarial y su libertad a la hora de tomar decisiones para no depender de cúpulas partidarias. Por otro lado, su carácter explosivo, una carente estructura a la hora de cuidar el voto –no es la misma un distrito que todo el estado- y la segmentación del voto de oposición pudieran entenderse como las debilidades principales de Manuel, amén de todos los adversarios políticos que pudieran agruparse contra él.

 

Héctor Melesio Cuen Ojeda.

Más que independiente, el exrector es señor feudal de sus dominios. El PAS convertido en una extensión de la UAS es la punta de lanza para buscar la gubernatura. Controlar los recursos humanos y financieros de una Universidad del tamaño de la UAS transforma a cualquiera en un actor preponderante de la política local. Las fortalezas de Cuen saltan a la vista: control férreo de sus seguidores, ejército de brigadistas y militantes las 24 horas y 7 días a la semana a su disposición, estructura estatal privilegiada y su astucia para vender su amor entre los partidos políticos. Por el lado de las debilidades, ser un personaje monolítico y poco abierto a la formación de nuevos liderazgos alrededor suyo lo convierten en blanco fácil de las críticas; sus altos niveles de percepción negativa entre la sociedad hacen que su techo de votación no pueda aumentar o tener aceptación en ciertos sectores de la sociedad.

 

Juan Pablo Castañón.

Este personaje poco conocido para entre la mayoría de los sinaloenses, es un perfil que pudiera encajar en candidatura independiente. Empresario exitoso, miembro de una familia respetable del norte del estado, amplia aceptación de la comunidad empresarial, ciudadano muy activo en el desarrollo de su comunidad y actualmente presidente nacional de COPARMEX: tiene todas las cualidades para aportar en la construcción política de Sinaloa. El poco o nulo nivel de conocimiento que tiene el sinaloense promedio de su persona puede ser la mayor debilidad de Juan Pablo, construir una plataforma política en tan poco tiempo es una tarea muy complicada, sin embargo, dada las circunstancias, pudiera ser una complemento a las aspiraciones de Manuel Clouthier formando una especie de coalición ciudadana.

 

Muchos más candidatos independientes se van a ir sumando a la lista, sobre todo por el nivel de éxito que estas candidaturas están teniendo. Afortunadamente la democracia en Sinaloa pinta bien, si consideramos que en la elección pasada eran unos cuantos actores los que tenían los reflectores sobre de ellos –el actual gobernador, Jesús Vizcarra y Heriberto Félix- , la incertidumbre de no tener favoritos ayuda a construir un estado más plural. Los próximos meses serán entretenidos y esperemos que los aspirantes de todos los partidos y colores le puedan dar nivel a esta contienda; ya es momento de tener campañas con menos despensas, pero mejores ideas.

 

EL MEMENTO DE HOY

 

 

Twitter: @juanordorica

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