La ambición política no es nueva, la historia está llena de personajes con apetitos de poder; si en algo la equidad de género es consistente y no discrimina, es en el deseo por controlar los destinos de un pueblo o territorio. Hombres y mujeres por igual experimentan la necesidad de imponer sus ideas o someter sus intereses a costa de sus semejantes; esto no tiene nada que ver con cuestiones de género, simplemente es inherente al ser humano. La Condesa Mahaut –Matilde- D´Artois es un personaje que la senadora Diva Hadamira debería tomarse un poco de tiempo para conocer, analizar la biografía de esta interesante aristócrata de los Siglos XIII y XIV. Más que aristócrata, Doña Mahut era un política consumada con todas su virtudes y ambiciones.

 

Diva de Guasave se auto promueve como aspirante a la gubernatura de Sinaloa, sus pretensiones se sostienen en discursos monotemáticos y unidimensionales de temas de equidad de género. Utiliza sofismas maniqueos para definir su propuesta política. Si la senadora es criticada su opositor es un misógino. Las críticas a su carencias como política las esconde detrás del victimismo paritario; Sin embargo, esta trampa dialéctica cae sobre sí misma: la equidad parte de condiciones similares para todos, ergo, la senadora no debería descalificar a un interlocutor opositor si este le demuestra que las críticas emitidas sobre ella aplica a todos los políticos por igual y no por su condición de mujer.

 

Mahut D´ Artois tuvo que vivir en una época donde los hombres no entendían de equidad de género, aún así, ella se valió de todas las triquiñuelas que sus talentos le pudieron proveer a la hora de pelear por el Condado D´ Artois. Enfrascada en una lucha legal con su sobrino Roberto, Doña Mahuat pudo conquistar, retener y heredar su condado. No le importó que su apetencia llevara primeramente a sus tierras, después a toda Francia, a guerras fratricidas con tal de conservar los privilegios del Poder. Reyes subían al trono, se derrocaban o morían; para todos ellos Mahuat tenía siempre una estrategia diferente a la hora de ganar su favores para no perder lo que, según ella, por derecho divino le correspondía.

 

La senadora del Condado de Guasave siembra discordias en su comarca -al menos Mahuat únicamente quería el Poder en su Condado-, Diva desea gobernar todo el reino, pero lo quiere hacer con ideas vacuas, sin materia. Quien aspira a gobernar comienza unificando a sus seguidores; Diva divide. La senadora quiere el poder vía conquista o imposición no entiende los conceptos de integración, suma o autocritica. Mahuat, para conservar sus dóminos tuvo que ceder algunas de sus riquezas, repartir algunas tierras y comprar varias consciencias -otras personas parece que nada más compran casas de contado-.

 

Asidua usuaria del photoshop, Diva parece centrar su atención en cosas intrascendentes: modificar su imagen, buscar la foto con personajes de impacto en la política nacional y señalar culpables de sus derrotas. Para gobernar hay que conciliar, quien no entiende esa premisa desperdicia su tiempo explicando sus derrotas y tropiezos. Las verdaderas condesas no necesitan exigir equidad. Los ciudadanos saben distinguir las buenas trayectorias políticas, propuestas e ideas sin importar del género del cual provengan. Un poco de ambición es buena, pero nada le cuesta a la senadora mirarse en el espejo de Mahuat, y evitar que sus anhelos por conservar el Poder del condado de Guasave terminen en una batalla que enfrente hermano contra hermano, o militante contra militante.

 

EL MEMENTO DE HOY

 

Twitter: @juanordorica

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