Primera lectura del dictamen a la reforma político – electoral del estado de Sinaloa. Reelecciones, recortes de periodos de mandatos y recalendarización de las campañas son temas que se incluyen en la discusión. Los diputados dialogan, las comisiones redactan documentos y al final de la sesión todo transita como guante de terciopelo sobre la mano de un aristócrata. Alea Jacta est - La suerte está echada- ; Sinaloa tiene un nuevo marco jurídico para su vida política.

 

Pero esa reforma lleva veneno entre sus letras. En su interior contiene una daga que acuchilla todo lo que una democracia representa. Poco importan los principios básicos de Soberanía de Rousseau; menos trascendencia tienen los pilares atenienses del kratos del pueblo; que Malala Yousafzai, Premio Nobel de la Paz, diga que la igualdad está en las aulas y en la educación es pecata minuta para nuestros progresistas legisladores. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un bonito cuadro decorativo para nuestros diputados, en especial el artículo 21, ese le sirve - en el mejor de los casos - como servilleta para su café.

 

En el congreso local se escuchan las aclamaciones atronadoras por la histórica reforma de cuotas de género. Se abrazan; hasta lágrimas ruedan en las curules por sus progresistas decisiones. ¿La verdad?… la mayoría de ellos está en contra de esta iniciativa, pero se mueren de miedo de votar en contra de esta tontería. Tienen pavor político que se vean arrollados por las injurias de los activistas del género. - Machistas, misóginos, Chauvinistas - retumba en las mentes de los representantes del pueblo; para evitar la fatiga de cargar con una etiqueta de ese tamaño, deciden sacrificar la inteligencia, sumar sus cuchillos a los de Marco Junio Bruto y asesinar en las puertas del congreso a la democracia. Las grandes tiranías y gobiernos autoritarios nacen de aplausos desenfrenados y ovaciones históricas. Los partidos políticos y sus dirigentes tienen una herramienta más entre sus manos para dejar fuera de la jugada a sus opositores internos. La igualdad es el nuevo fantasma destructor de espacios.

 

¡Histórica!... Le llaman a esta iniciativa. Histórico, también lo fue, cuando Julio César decidió desaparecer la República y decretar un imperio; históricos fueron los acuerdos en la Europa protestante para tener cuotas de gobierno en base a la religión - Irlanda del norte sigue sufriendo por estas locuras -. Llaman histórica a una iniciativa que se dice de vanguardia y progresista, cuando no existe un valor progresista más elevado que el de abrazar el espíritu inmutable de la democracia universal. El sentido común no entiende de género y la tontería no es exclusiva de un sexo. Las luchas activistas, envueltas en los mantos de la justicia, no se salvan de enarbolar banderas que rallan en torpezas… los argumentos de la equidad no son suficientes para justificar la destrucción de la libertad de elección.

 

Grandes pasajes de la historia se han convertido en panfletos banales. La apasionante conquista del Oeste hoy es recreada en historietas ramplonas; las nobles tradiciones mitológicas de muchas culturas – nórdicas, griegas, egipcias, aztecas, etc-, hoy son abono de comics insulsos. Los políticos que hoy aplauden y aprueban esta sandez, mañana serán víctimas de ella. No lloren pues, cuando su propia historia se convierta en el libro vaquero.

 

EL MEMENTO DE HOY

 

Twitter: @juanordorica

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