Oír políticos que dicen que hablarán por mí, trato y trato y no recuerdo cuando se los pedí

Fernando Delgadillo

 

Viene un 2015 de flojera para la ciudadanía, se acercan las elecciones federales y ya no tardamos en ver nuestra ciudad llena de publicidad, pendones, mantas, cercas pintadas, canciones y todo lo que implican las campañas, empieza el juego de la política. El problema es que actualmente se relaciona con argumentos vacíos, descalificaciones, carencia de propuesta, autoelogios por parte de los candidatos y un gasto desmedido durante el proceso.

 

Tienen los partidos un reto importantísimo este 2015, convencer al ciudadano de votar y hacerlo por su propuesta, nos encontramos ante un escenario único en la historia mexicana. Una sociedad que cada vez exige más, que creen más en la información de las redes sociales que en la que nos transmiten los medios tradicionales y que cuestiona todas las actividades de las autoridades. Por otro lado nos encontramos ante una crisis social, política, económica y de seguridad, el gobierno federal no ha sabido encontrar la estrategia para mejorar a corto plazo la situación que vive nuestro país y le ha apostado todo a las reformas estructurales que impulsaron en la primera parte del sexenio, pero que aún no muestra resultados.

 

Los partidos se ven desdibujados, una izquierda que busca tener una presencia real en el escenario nacional, por un lado Andrés Manuel López Obrador y su partido MORENA, que necesitan consolidarse como una fuerza política en el escenario nacional y por el otro el PRD que ante los escándalos recientes buscará no naufragar en el abandono y convertirse en un partido del montón. El PAN parece no encontrar la unidad necesaria para resurgir como un partido capaz de imponer agenda, los pleitos internos y la falta de liderazgos parecen minarlo desde el interior. Y por último el PRI que es el partido en el poder sufrirá seguramente el voto de castigo por parte del ciudadano, quien lo culpa directamente del rezago en que se vive actualmente.

 

Ante ese escenario lo que más beneficia a los partidos políticos es el desinterés de la ciudadanía, el abstencionismo les permite imponer candidatos a modo, echar a andar sus maquinarias electorales y sin problemas hacerse de los puestos de elección popular. Es por eso que el reto no debe ser para los partidos, sino para los ciudadanos, es hoy, más necesario que nunca, hacer valer nuestro derecho a votar, es preponderante informarse, compartir la información y cuestionar a quienes pretenden llevarse nuestro voto, es la principal herramienta que tenemos para participar en la vida pública de nuestra nación.

 

Es por ello que debemos prestar mucha atención a lo que viene, exigir propuesta, compromisos concretos, trabajo y preparación de nuestros candidatos, es nuestra obligación señalar la opacidad, la mentira y la corrupción. No queremos diputados de adorno, que ya bastante nos cuestan.

 

Por Sinaloa: El reto es fuerte también en Sinaloa, un PRD que de plano no figura y no encuentra la fórmula para hacerlo, un Panismo que carece de liderazgos, de estructura y en algunos puntos hasta de identidad, un PRI que evidencia un proceso de elección de candidatos desaseado donde hizo a un lado figuras consolidadas y prevaleció la imposición y el dedazo, y por último la alternativa de las candidaturas ciudadanas, que ante la falta de congruencia dentro de los partidos se han convertido en una oferta atractiva para los electores.

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