#NoEstamosSolos. Desde luego que no es un buen momento para recibir la noticia de que, el único mecanismo oficial de protección a periodistas que existe en México, rechazó la solicitud de acoger a un servidor y al equipo de Fuentes Fidedignas dentro de su protocolo de seguridad.

 

La Secretaría de Gobernación, que regula el Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas, tomó esa decisión con base en el hecho de que, hasta ahora, los actos de Héctor Melesio Cuen en nuestra contra han seguido estrictamente cauces legales. 

 

Aquí el link de la nota informativa a este respecto:

http://www.fuentesfidedignas.com.mx/portal2015/index.php/nota-principal/20994-proteccionsegob011

 

Como cualquier sinaloense promedio, y en particular como habitante de Culiacán, de pronto nos invade la sicosis que continúa presente, a una semana del "martes negro" que vivimos cuando concluyó la Serie del Caribe y los días previos.

 

Sin embargo, el miedo paraliza. No sirve de nada, como no sea para empeorar las cosas en un ambiente de por sí caldeado por la sensación de inseguridad.

 

Ayer en la capital del estado se desató un fenómeno de pánico colectivo sin fundamento, que alimentaron sobre todo los grupos de WhatsApp, aunque también hicieron su parte las redes sociales.

 

Todo comenzó así: 

 

Un joven, al ser víctima del robo de su automóvil, tomó la temeraria decisión de perseguir a los malhechores, a bordo de otro vehículo cuyo conductor se prestó a correr semejante riesgo. Ambos pusieron en peligro mayúsculo sus vidas en esa persecución.

 

Recordemos que la vida está por encima de cualquier bien material, y es lo único que no podemos reponer.

 

En fin, que los robacarros chocaron, tomaron otro auto para continuar la huida y de pronto fueron alcanzados por la policía, que los detuvo disparando a las llantas del carro manejado por los delincuentes, finalmente detenidos.

 

Pero, como las detonaciones se realizaron cerca de un colegio, la alarma no sólo se hizo presente en el lugar sino que, en "efecto dominó", se extendió a numerosas escuelas. 

 

Padres de familia de los más diversos rumbos de la ciudad recibieron informaciones alarmistas, exageradas o equivocadas, y fueron a sacar a sus hijos de clases. Así, varios planteles quedaron semivacíos y las falsas alarmas de más balaceras continuaron el resto del día.

 

La Secretaría de Seguridad Pública tuvo que emitir un comunicado para llamar a la población al uso responsable del número 911, pues el 95 por ciento de los reportes que se reciben en estos días son falsos.

 

Es así que, en nuestro caso, en medio de este clima y frente a las demandas interpuestas por un personaje como Héctor Melesio Cuen, hemos optado por guardar la calma y confiar en una institución, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa cuyo presidente, el maestro José Carlos Álvarez Ortega, nos ha demostrado respaldo absoluto.

 

Fue, de hecho, el titular de la CEDH quien tuvo a bien llamarnos el mismo día en que hicimos pública la demanda de Cuen, para ofrecernos la ayuda del organismo que preside. En dos ocasiones nos hemos reunido en las oficinas de la CEDH con el Mtro. Álvarez, con la visitadora general Mtra. Nuria Alejandra González Elizalde y con el secretario técnico Lic. Miguel Ángel Calderón Espinoza.

 

Es tiempo de guardar mesura. Tiempo de creer, pero no en los rumores de las redes, ni del vecino, ni del WhatsApp, sino en las fuentes oficiales. Tiempo de renovar nuestra fe en las instituciones.

 

Esperemos, para hoy, una jornada tranquila. Es Día del Amor y la Amistad, y nuestro mejor deseo es que las únicas armas que se utilicen sean el arco y la flecha de Cupido.

 

 

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