#Backstage. Hoy les contaremos acerca de un montaje auspiciado por las amenazas de Donald Trump y el súbito sentido patriotero que despertó en los mexicanos: ese del que tanto nos encanta hacer gala, aunque en ello no existan resultados tangibles.

 

Los primeros dos actos de esta puesta en escena se estrenaron ayer. El tercero se reserva para dentro de unos días.

 

Primer acto: En en el marco de la reunión plenaria de legisladores del PRI (celebrada en la Ciudad de México y ya no en un sitio turístico de playa como antes, por aquello de la austeridad), el presidente nacional del tricolor, Enrique Ochoa Reza, declara: "A nombre del PRI, hago un llamado al Gobierno Federal para que no suban los precios de los combustibles".

 

Segundo acto: Abordado por la prensa al término de una actividad con ingenieros, el secretario de Hacienda José Antonio Meade adelanta la posibilidad de suspender en febrero el aumento al precio de las gasolinas. "Lo estamos revisando", dice al anunciar que el viernes se hará pública la decisión.

 

Tercer acto: Aunque el telón (o cortina, pues, de humo o de lo que usted quiera) se abrirá hasta dentro de tres días y aún no es hora ni de decir "primera llamada, primera", el final de la escenificación es predecible, como sucede con cualquier melodrama en el que basta con ver el inicio para saber cómo termina: el Presidente Enrique Peña Nieto anunciando en la víspera, y por supuesto en cadena nacional, que siempre no habrá "gasolinazo" el 4 de febrero. 

 

(Aplausos. Ovación de pie. Fanfarrias. ¡Bravísimo!).

 

La obra se llamó "Háganmela buena", porque de cualquier modo, aún cuando no nos aumenten la gasolina el próximo sábado, de la liberación de los precios de los combustibles el 3 de marzo y el 20 de mayo no nos vamos a escapar, y allí sí ni a quién echarle la culpa, como no sea a la volatilidad de los mercados internacionales.

 

Ahora que, de todos modos, el "gasolinazo" acabó en lo que el #YoSoy132, las marchas por el caso Ayotzinapa y todos los grandes movimientos sociales mexicanos de las últimas décadas: en pura llamarada de petate. Este fin de semana ya no hubo manifestaciones, ahora todo mundo vive ocupado de los tuitazos de Trump y, en el caso de Sinaloa, los lideres del "gasolinazo" lo cambiaron por "el Congresazo", pues ya le agarraron gusto a hacer oír su voz y presumiblemente influir en las decisiones legislativas desde el butaquerío de la cámara local.

 

De cualquier manera, la obra en cuestión es adaptable al esquema de la típica telenovela mexicana donde todos se enojan y luego se contentan. Podemos cambiarle el nombre por "Aquí no pasó nada", sólo que en esta historia no hay final edificante. 

 

Hasta aquí por hoy, amable lector, lectora. Sí, esta columna salió muy corta. Puede usted atribuirlo al "mal humor social"...

 

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