#BajosFondos. "Se confirma la especie", dijeran los columnistas de antes y los de endenantes para referirse a la comprobación de un rumor:

 

Carlos Víctor Hernández Ramírez lleva meses anunciando a quien lo quiera oír que la jefatura del Departamento de Zoonosis de la Secretaría de Salud está "apartada" para él por "un acuerdo de alto nivel" (?)

 

Hasta donde sabemos, si en algún lugar no hay cabida para este señor es precisamente en los altos niveles. Lo suyo es el bajo mundo, la política de alcantarillas, la grilla barata... y los negocios por debajo de la superficie, también. 

 

Tras la publicación de ayer, recibimos abundante información de médicos veterinarios que nos revelaron el mote con que se le conoce en ese medio: "El Rey del Zoletil". Debido, nos aseguran, a que se ha convertido en el principal distribuidor de esta sustancia (un anestésico de uso veterinario), a un sospechoso bajo precio.

 

No nos consta, pero es lo que nos informaron: que ha hecho un floreciente negocio de la sustracción de medicamentos y materiales de curación que la Secretaría de Salud federal manda a los estados para su empleo en campañas de esterilización.

 

Tal vez a eso se refiera con lo de "alto nivel": a su nivel de "Rey" protegido, quizá, por alguna mafia al interior de Salud, misma que el nuevo secretario estatal del ramo con seguridad habrá de investigar. 

 

Como ayer explicamos, la importancia del Departamento de Zoonosis es fundamental puesto que tiene bajo su cargo las campañas de esterilización y otras tareas en favor del control y la protección de los animales.

 

Al tiempo que "socializa" su (según él) próximo nombramiento como coordinador estatal de Zoonosis, Carlos Víctor ha lanzado una advertencia: "Ni una sola jeringa habrá para las asociaciones protectoras". Detesta a todas las personas que integran esos grupos, porque son quienes mejor lo conocen y en más de una ocasión han puesto al descubierto sus malos manejos.

 

Con una medida tal, volveríamos a tiempos que ya estaban superados en la mayor parte del estado, donde el control animal consiste en esterilizar, no en matar perros y gatos como por tantos años lo hizo el sujeto de marras. Y estas campañas sólo pueden llevarse a cabo mediante el trabajo conjunto de los protectores y la Secretaría.

 

Aquí insistimos a la autoridad competente: por favor, jubilen a este hombre. Ya le toca. Lo mismo por edad (rebasa los 60) que por "años de servicio" (30), pues vive enquistado en la Secretaría de Salud desde 1987, al inicio del gobierno de Francisco Labastida Ochoa. Llegó de la Ciudad de México, su lugar de origen, porque en aquel entonces estaba casado con una pariente de la esposa del gobernador, quien le consiguió esta "chamba" a la que se ha aferrado durante cinco sexenios.

 

Las y los defensores de los animales ya se han comenzado a organizar para solicitar  que Hernández Ramírez no sea nombrado como jefe de Zoonosis, pues las consecuencias serían catastróficas para esta noble causa. Esperamos que sus voces sean escuchadas.

 

 

#ÉpicoAgarrón. Y ahora sí pasamos a la política de elevados vuelos, la que se da en recintos como el Congreso del Estado, donde por cierto se han librado heróicas batallas de los protectores de animales, mismas que por fortuna han fructificado en la creación de leyes. Ahora falta que se apliquen.

 

Pero en este momento el tema en la Cámara local es otro: el gasolinazo.

 

En la sesión de ayer tuvieron una confrontación de dimensiones colosales los grupos parlamentarios del PRI y del PAN. En la del jueves pasado ya hubo otra, donde el panista Roberto  "El Güero" Cruz fue el absoluto protagonista, pero en esta ocasión fue de todos contra todos.

 

Incluida la ciudadanía por cierto, pues dentro del salón de sesiones se manifestó con mantas anti gasolinazo un grupo de personas ajenas a colores partidistas.

 

La salida que tuvo el grupo del PRI que lidera Irma Tirado fue magistral: en conferencia de prensa, anunciaron que, en su totalidad, los diputados del tricolor renunciaban al apoyo de gasolina y traslados que por un total de 27 mil 500 pesos, reciben los integrantes de la 62 Legislatura. 

 

A los 21 priistas se agregaron los dos legisladores de Nueva Alianza y el del PVEM, de modo que son 24 diputados en total y el ahorro será de 6 millones 930 mil pesos, cantidad que se destinará a incrementar el fondo de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas, en aras de generar empleo y autoempleo. 

 

 

#JuicioDePaternidad. Por la noche el Grupo Parlamentario de Acción Nacional, que encabeza Carlos Castaños, emitió un comunicado donde se asegura que fue la presión de los panistas lo que obligó a los priistas a renunciar a sus bonos de gasolina.

 

Desde luego, los del PRI sostienen que la idea, como la decisión, es obra suya y sólo suya.

 

Será el sereno, como decía con gran sapiencia aquella filósofa mexicana del siglo XX conocida como "La Chimoltrufia". Lo que nadie puede negar es que los diputados priistas sinaloenses mandaron una señal de solidaridad con la crisis que vive el pueblo mexicano, que no ha logrado ni el presidente Enrique Peña Nieto.

 

Porque, amigas y amigos, el gasolinazo no es causa, sino efecto. La causa de esta crisis (no sólo económica, sino política y de credibilidad en el gobierno) es la larga historia de abusos presupuestales que marcan al actual sexenio federal, y que hoy detona por medio de las marchas ciudadanas.

 

Lo explica muy bien el analista Alejandro Hope en su artículo "México en el invierno del descontento", publicado hace un par de días en el diario estadounidense The New York Times

 

"¿Contra qué protestan los mexicanos?

 

"En principio contra el precio de la gasolina y el diésel que aumentó un 20 por ciento el primero de enero. Fue un golpe bajo para muchas familias de clase media luego de un año difícil para la economía mexicana. Para el sector del transporte, la noticia fue tan desagradable como el sonido del taladro de un dentista.

 

"Pero los mexicanos también estaban protestando contra la insensibilidad de la élite política y burocrática. En las semanas finales de 2016, la cámara de diputados le asignó a cada uno de sus 500 miembros no uno, sino dos bonos adicionales a su salario. Algunos lo rechazaron pero la mayoría se los embolsilló. Del mismo modo, cada miembro del consejo general del Instituto Nacional Electoral, ente que organiza las elecciones, recibió —cortesía de los contribuyentes— un iPhone 7. Los magistrados y jueces federales recibieron un bono de gasolina por 250 dólares al mes. Es difícil acatar un llamado nacional al sacrificio cuando los altos funcionarios del país actúan según sus propios intereses.

 

"Esos privilegios reflejan una cultura de corrupción, impunidad y abuso en la vida pública..."

 

 

#TiemblaAvecé. Un jovencito con un talento notable en el campo del diseño gráfico cuyo nombre es Ángel y que recientemente hizo su servicio social en la prestigiada empresa de marketing de Roberto "Güero" Cruz, nos hizo llegar la imagen que aparece al pie de esta columna, en referencia al pasado "agarrón" en el Congreso. 

 

Conocemos a Ángel y sabíamos de su capacidad para el dibujo, pero aunar a ella el sentido del humor y el contenido político, no cualquiera amigos... Nos atrevemos a asegurar que, si se lo propone, bien puede darse un "quienvive" con todos los moneros de La Locha. Y si no, juzgue usted:

 

 

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